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Entrevista realizada por ROCÍO PINTADO NAVARRO Silvana Mercedes Lozano (Tarazona de la Mancha, Albacete), gestora cultural, profesora de Lengua y Literatura y autora de relatos premiados en diferentes certámenes literarios, publica con la editorial Chamán su primera obra dramática, Silvana, con la que nos invita a una reflexión profunda sobre la realidad de la prostitución. Situada en la España rural de la posguerra, pronto comprobamos con indignación y tristeza que se trata de una historia que desafía cualquier marco y que resulta, por desgracia, atemporal y universal. Charlamos sobre la condición y el destino de un colectivo de mujeres que ocupan el peldaño ínfimo de la escala de una sociedad que las mira con desprecio y odio, y lo hacemos de la mano de un texto teatral que les da voz y que es recordatorio, denuncia, homenaje y restauración. —EL COLOQUIO DE LOS PERROS: Silvana es una obra feminista. Lo es, fundamentalmente, por la perspectiva con la que aborda la realidad dolorosa y polémica de la prostitución. La autora del texto dramático es una mujer, casi todos los personajes son femeninos y quien se pone al frente del montaje teatral es una directora, Engracia Cruz. ¿Fue todo ello conscientemente buscado? —MERCEDES LOZANO: El proyecto nació de un microteatro que presenté a la convocatoria de artistas locales del EA Teatro (Albacete). Engracia Cruz, la directora, fue quien me animó a escribir la obra completa. Desde el principio, las mujeres fuimos mayoría en el equipo. A las cuatro actrices —María Porcel, Carmen Guerrero, Kike Rueda y Cleo Alcañiz—, se sumó en la dirección artística Cecilia Jiménez Ferrés, Karmento cantó el tema central, María Puchol se ocupó de la ambientación sonora y tanto la fotografía como la difusión en redes estuvo a cargo de mujeres. En el equipo también contamos con el actor José Zafrilla, el técnico Juancris Perona y el músico Moisés Balaguer. Silvana es un proyecto que va más allá de la obra, queremos que las mujeres ocupen los espacios y estén en el centro del trabajo. —ECP: Afirma la periodista y escritora Rosa Montero que, cuando una mujer escribe una novela protagonizada por una mujer, la sociedad asume que se está hablando de la condición femenina, mientras que cuando es un hombre quien escribe una obra protagonizada por un hombre, todos entendemos que ahí se nos habla del ser humano. Y que, cuando logremos romper esa tendencia de algún modo perversa, el mundo será más sabio y más libre. ¿Cómo encajaría Silvana en esta idea? ¿Crees que queda mucho para que llegue ese momento de liberación, literariamente hablando? —ML: Desearía que ni Silvana ni ninguna obra escrita por mujeres encajase en esa premisa. Sin embargo, es cierto que existen ciertos prejuicios que perduran a día de hoy. Virginia Woolf ya lo denunció en Una habitación propia cuando recorriendo la biblioteca de la Universidad de Cambridge constató la casi inexistencia de libros firmados por mujeres, así era difícil que se reconociese como igual la literatura de autoras. Respecto a las protagonistas femeninas, recuerdo que, en la facultad —hace más de veinte años—, nuestro profesor de Literatura Comparada nos recomendaba a las chicas que leyésemos Belle de jour y Madame Bovary, sin embargo, no había recomendaciones exclusivas para los compañeros. Esto es un error muy grave, porque nos separa y nos excluye en un campo que es único: la creación literaria y la imaginación. No sé si en 2025 hemos acabado con esa idea mermada de la capacidad femenina, pero sí hemos avanzado notablemente. Al final, la literatura es una manifestación artística de un pensamiento, en una sociedad más igualitaria no existiría esa diferencia. Silvana es un acto de reparación, ya que las mujeres hemos sufrido de mil maneras a lo largo de la historia. No sólo como víctimas en los conflictos bélicos, donde se nos viola, se nos mata y se nos tortura para demostrar al enemigo que no son capaces de protegernos, también afrontamos una lucha diaria en una sociedad que no ha sido creada para nosotras. Quiero pensar que es un tema universal, en cuanto que afecta a la mitad de la población mundial y se ha producido desde los albores de la historia humana. Para conseguir la igualdad efectiva tenemos que estar unidos socialmente. —ECP: Al principio se nos presenta a don Arturo —uno de los dos únicos personajes masculinos de la obra— como un hombre de ciencia, una figura protectora de estas mujeres mundanas, pero pronto lo vemos sucumbir a los encantos sexuales de Amparo y comportarse con ella prácticamente como un cliente más. Javier, algunas décadas más tarde, encarna al hombre moderno que defiende su amor por Lucía, la hija de Silvana, sin importarle la condición de su madre. ¿Cree que Javier habría sido capaz de respetar y amar a la propia Silvana? —ML: El personaje está concebido para que sea un puente entre el pensamiento machista que ha imperado desde hace siglos y la masculinidad que no teme a la igualdad, como bien dices, el hombre moderno. Es Javier quien defiende la memoria de Silvana ante su madre, que teme el rechazo y las habladurías de la gente. Él conoce la historia trágica de su suegra y avala su dignidad. Javier está enamorado de Lucía, es capaz de entender lo injusta que es la situación que afronta y el sufrimiento que puede acarrear. Cuando quieres de verdad a alguien, lo que deseas es arrancarle todo el dolor que pueda padecer, venga de donde venga. —ECP: Silvana es constatación, pero también denuncia. «El hambre es el peor de los chulos», dice Amparo. Es una sentencia, sonora y certera, que conecta la prostitución con la miseria como causa de que haya mujeres que se ven obligadas a recurrir al llamado oficio más antiguo del mundo. Entre las opciones sobre la mesa para que la prostitución desaparezca, la prohibición, por un lado, frente a la regularización y la cobertura legal laboral de las prostitutas, por otro. ¿O erradicar la pobreza eliminaría totalmente el problema? Se me vienen a la cabeza las prostitutas de lujo y me pregunto si hay prostituciones distintas o si en la raíz de todas estas realidades se encuentra el cuerpo de la mujer, bien en su faceta cosificada y denigrante, para sobrevivir, bien como arma de seducción y poder que permite prosperar. —ML: Se mire como se mire, en todos los casos existe una situación de desigualdad patente en la que un hombre ejerce poder sobre una mujer. Si no existiesen los puteros, no habría prostitución, porque no habría demanda y sabemos cómo funcionan los negocios. Si añadimos una situación de pobreza, de necesidad, de supervivencia, pues se multiplican las posibilidades de que haya mujeres prostituyéndose, obligadas por sus circunstancias o por otros que se aprovechan de ellas. En Silvana vemos muchas realidades distintas. Mujeres que se han visto abocadas a la prostitución en un contexto de posguerra, huyendo de la pobreza, pero también de las violaciones, del señorito que les levanta las faldas o del padre abusador. En aquellos momentos, una mujer sola tenía muchísimas dificultades para sobrevivir y, en estos burdeles, podrían encontrar el apoyo entre sus iguales, la sororidad, o así lo he querido pensar. —ECP: A pesar de que el personaje de Soledad se lo toma con humor, impresiona lo de la Cárcel para Mujeres Caídas. Caídas. —ML: Lo peor es que existieron de verdad. Entre 1941 y 1960, según la investigadora Laura Bolaños, el franquismo creó ocho centros de este tipo, exclusivos para prostitutas reincidentes. Las mujeres entraban sin juicio previo y podían permanecer hasta dos años. Por otra parte, esta es la hipocresía perversa de la moral que siempre ha imperado, se ha perseguido y condenado la prostitución —siempre con cargo a las prostitutas—, mientras los hombres seguían acudiendo en masa a los prostíbulos. A finales del XIX, según el Reglamento de Higiene de Mujeres Mundanas de Albacete, las prostitutas podían ser desterradas de la ciudad si se las encontraba de manera reiterada en la calle buscando clientes. Sin embargo, si ejercían en una casa y el ama pagaba por ellas una cuantía al Ayuntamiento, pues no pasaba nada. Nunca se ha querido erradicar la prostitución, una sociedad heteropatriarcal como la nuestra quiere mantenerla, pero escondida. Por esta razón se sigue discriminando, estigmatizando y persiguiendo a las mujeres, en lugar de a los puteros. —ECP: Soledad se queja de que las mujeres hicieron la revolución luchando por la emancipación del proletariado, pero, a la hora de la verdad, los revolucionarios, sus compañeros, las ignoraron y las consideraron un estorbo. Amparo lo explica de otro modo: «igual da rojos, que azules, que verdes». Recientemente, la actualidad pública española se ha visto sacudida por un escándalo de corrupción (al menos, presunto) que relaciona a políticos de izquierda con prostitutas... —ML: Existen numerosos ejemplos a lo largo de la historia, pasó lo mismo en la Revolución Francesa, cuando Olympe de Gouges escribió su Declaración de los Derechos de la Mujer y la Ciudadana (1791) porque a los hombres se les olvidó incluirlas en el derecho al voto, la propiedad o a poder ejercer cargos públicos. Acabó guillotinada. En el caso de Soledad, la obra hace referencia al movimiento anarcosindicalista de las Mujeres Libres, que llegó a contar con 20.000 integrantes en sólo tres años en España y que alfabetizó a muchísimas mujeres. Sabían que a través del conocimiento se podría acabar con la subordinación de la mujer, de ahí que en algunos países se limite el acceso de la mujer a la educación. En la actualidad, seguimos luchando por la igualdad y necesitamos la unión de la sociedad en esta batalla. Sin embargo, la realidad nos golpea una y otra vez, hay aspectos donde sigue imperando la verticalidad del poder hombre sobre mujer, independientemente del partido o la condición social. No somos capaces de fulminar la violencia de género, las violaciones, los abusos de menores ni la prostitución. —ECP: Creo que el personaje de Matilde representa el sentir colectivo, mucho me temo, no solo de su época, sino también del mundo de hoy día: el prejuicio, el rechazo, el odio, la crueldad, incluso, de una persona honrada para con aquellas que no tienen honra. ¿Es casual que sea un personaje femenino? O dicho de modo hobbesiano o plautino, ¿ha sido o sigue siendo la mujer un lobo para la mujer? —ML: En absoluto, no está en la naturaleza de la mujer excluir a otras mujeres. Esa frase de “no hay peor enemigo para una mujer que otra mujer” le ha venido muy bien al poder masculino para, además de todo, enfrentarnos. Si las mujeres han tenido comportamientos machistas es debido a que la sociedad regida por hombres lo exige así. Es decir, a las madres se les pide que eduquen de manera diferente a sus hijos e hijas, a ellos como hombres independientes y a ellas con todas las capas de la sumisión femenina. Y la que se rebelaba recibía la crítica y el castigo de su entorno, por lo que era muy difícil salirse de lo establecido. Efectivamente, el personaje de Matilde viene a encarnar ese elemento necesario de opresión masculina que hace de la honra una virtud indispensable en la mujer. —ECP: La carta del final funciona como una especie de redención de la madre ante la hija, y tal vez también ante nosotros mismos, que podríamos no ser capaces de comprender o perdonar a Silvana si no nos dicen que, antes de ser prostituta, fue una mujer decente. —ML: Mi intención era contar su historia, cómo Silvana llega al prostíbulo de Juliana, como lo hago con Amparo y Soledad, pero también con doña Carmela, aunque sea antagonista en esta obra. Antes de juzgar a cualquier persona, debemos conocer la maleta de experiencias que arrastra. No todos partimos del mismo punto, ni encontramos los mismos obstáculos en el camino de la vida. Si, además, sumamos el hecho de ser mujer en un contexto de conflicto o de pobreza, pues se cercenan nuestras posibilidades de elección y progreso. El concepto de la decencia es importante en la obra como parte del conflicto, pero no es una cuestión que quisiera defender. Es un constructo social desigual y no me valdría como argumento. La dignidad sí me interesa y es algo que nadie debería arrebatarnos. —ECP: Veo a Lorca en el texto, La casa de Bernarda Alba, imágenes y metáforas propias del genio granadino. ¿Un necesario homenaje?
—ML: Es innegable la influencia de sus obras. Soy lorquiana hasta la médula y siento a Lorca como alguien de mi entorno, una persona que ha dejado su impronta en mi manera de ver el mundo. He leído sus poemas desde pequeña y me encandilaba su sonoridad, su colorido y la capacidad de crear imágenes nuevas que me llegaban como una patada en el estómago o como una sacudida eléctrica en el cerebro. Ojalá Silvana sirviera de homenaje a Lorca, aunque no ha sido mi pretensión, en absoluto. —ECP: La obra se estrenó en Albacete, en mayo de este año, en una sala alternativa, pero la imagino en circuitos escénicos convencionales. ¿Hay más representaciones previstas? —ML: Sí, el estreno tuvo lugar en la sala EA Teatro a finales de mayo y, después de la feria de Albacete, volverá a programarse en este espacio. Para octubre la compañía tiene dos fechas previstas: sábado 18, en Tarazona de la Mancha, que es mi pueblo, y viernes 24 en Villamalea. Para la temporada de primavera, esperemos que esté en la Red de Artes Escénicas de Castilla-La Mancha y contamos con el apoyo de Cultural Albacete para que pueda girar por la provincia. Espero que Silvana tenga una larga vida.
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El Coloquio de los Perros. CABEZAS, ISMAEL
CAMARASA, RAFAEL CAMPUZANO, CLEOFÉ CANO, LEONARDO CARBAJOSA, NATALIA CARBAJOSA, NATALIA [traducir... poesía] CÁRCELES ALEMÁN, ANA CARIDE, ALBERTO CARRILLO, MARÍA ENCARNACIÓN CARRILLO, VIRIDIANA CASTRO, JUANA CÉLINE CEREZUELA, ANA CERVERA, RAFA CHEJFEC, SERGIO CHEJFEC, SERGIO [5] CHESSA, ALBERTO CHESSA, ALBERTO [Anatomía de una sombra] CHESSA, ALBERTO [Non finito] CHICO, ÁLEX CISNERO, ALBERTO COMAN, DAN CONTRERAS, NADIA CORTINA, ÁLVARO CRUZ, GINÉS CRUZ GUERRERO, Mª CARMEN DELGADO, DESIRÉE DÍAZ, ANA CLAUDIA DÍEZ, JOSÉ MANUEL DOMINIQUE A ELENA PARDO, CRISTINA ELKOURI, RIMA ESPEJO, JOSÉ DANIEL ESPEJO, JOSÉ DANIEL [Perro fantasma] FABRELLAS, JOAQUÍN FONT, VIOLETA GAIRÍN, RAMIRO GALÁN, JULIO CÉSAR GALÁN MOREU, SALVADOR GALÁN MOREU, SALVADOR [No fall] GALINDO, BRUNO GALLARDO, JOSÉ MANUEL GALLUD, EVA GALVÁN, ANI GAMBOA, JEYMER GARCÍA, CONCHA GARCÍA, DIEGO L. GARCÍA JIMÉNEZ, SALVADOR GARCÍA LÓPEZ, ERNESTO GARCÍA MELLADO, ISABEL GARCÍA PÉREZ, MANUEL GARCÍA-VILLALBA, ALFONSO GARCÍA-VILLALBA, ALFONSO [La nueva subjetividad] GARRIDO PANIAGUA, RODRIGO GASS, CARLOS GERANIOS, ANA GINÉS, ANTONIO LUIS GINÉS, ANTONIO LUIS [Antonov] GINÉS, ANTONIO LUIS [Corriente invisible] GÓMEZ, MACARENA GÓMEZ BLESA, MERCEDES GÓMEZ RIBELLES, ANTONIO GÓMEZ RIBELLES, ANTONIO [QUIROMANTE] GONZÁLEZ LAGO, DAVID GRACIA, ÁNGEL GROZO, DANIEL GUERRA NARANJO, ALBERTO HENDERSON, DAIANA HERNÁNDEZ, GALA HERNÁNDEZ, JULIO HERNÁNDEZ, MIGUEL ÁNGEL HERNÁNDEZ, MIGUEL ÁNGEL [EL DOLOR DE LOS DEMÁS] HERNÁNDEZ, MIGUEL ÁNGEL [ANOXIA] HERNÁNDEZ, MIGUEL ÁNGEL [TIEMPO POR VENIR] HERNÁNDEZ, MIGUEL ÁNGEL [YO ESTOY EN LA IMAGEN] HERNÁNDEZ BUSTO, ERNESTO IRIBARREN, KARMELO C. JACINTO, ANA LUISA JORGE PADRÓN, JUSTO JUAN, MIGUEL (de) KASZTELAN, NURIT LADDAGA, REINALDO LARA ALBERCA, JOSÉ MANUEL LAYNA RANZ, FRANCISCO LEZCANO, YULEISY CRUZ LINAZASORO, KARLOS LLOR, DOMINGO LOBATO, FLORA LÓPEZ, PABLO LÓPEZ AGÜERA, FULGENCIO ANTONIO LÓPEZ BRETONES, JOSÉ LUIS LÓPEZ KOSAK, ANDREA LÓPEZ MONDÉJAR, LOLA LÓPEZ MONDÉJAR, LOLA [Qué mundo tan maravilloso] LÓPEZ PELLICER, PABLO LÓPEZ POMARES, ALEJANDRO LÓPEZ SANDOVAL, DAVID LÓPEZ SORIA, MARISA LOUZAO, ALICIA LOZANO, MERCEDES MACHUCA, LUIS MAESTRO, JESÚS G. MALAVER, ARY MANUELA, ADRIANA MARGARIT, LUCAS MARÍN, MARÍA MARÍN, MARÍA [Lo que se hunde] MARÍN, MARIO MARÍN ALBALATE, ANTONIO MARQUARDT, ANJA MART, BLANCA MARTÍ VALLEJO, MAITE MARTÍN, RUBÉN MARTÍN GIJÓN, SUSANA MARTÍN IGLESIAS, VÍCTOR MARTÍNEZ CASTILLO, ANA MARTÍNEZ MÁRQUEZ, ALBERTO MENDOZA, NURIA MESA, SARA MICÓ, JOSÉ MARÍA MIGUEL, LUNA MIRALLES, INMA MOGA, EDUARDO MOLINO, SERGIO (DEL) MONTEVERDE, JULIO MONTEVERDE SÁNCHEZ, CONCEPCIÓN MOR, DOLAN MORALES, JAVIER MORANO, CRISTINA MOREJÓN, NANCY MORENO, ANTONIO MORENO, ELOY MORENO, JAVIER MORENO, SEBASTIÁN MORENTE, ESTRELLA MOYA, MANUEL MUÑOZ, MIGUEL ÁNGEL NAVARRO, ÓSCAR NETO DOS SANTOS, MANUEL NIETO, LOLA NORDBRANDT, HENRIK NUÑO, SIHARA OLMOS, ALBERTO OREJUDO, ANTONIO ORTIZ, DEMIAN ORTIZ ALBERO, MIGUEL ÁNGEL PALOMEQUE, AZAHARA PAPELES DEL NÁUFRAGO [Antonio Lafarque y Aníbal García] PARDO VIDAL, JUAN PARRA SANZ, ANTONIO PARRA SANZ, ANTONIO [Gómes & Cía] PELLICER, GEMMA PEÑA DACOSTA, VÍCTOR PEÑALVER, PATRICIO PEÑAS, ESTHER PÉREZ CAÑAMARES, ANA [Querida hija imperfecta] PÉREZ CAÑAMARES, ANA [Las sumas y los restos] PÉREZ LEAL, AGUSTÍN PÉREZ MONTALBÁN, ISABEL PERONA, JESÚS PICÓN, EMILIO PRADA, JUAN MANUEL DE PRUDENCIO, JESÚS PUJANTE, BASILIO PUJANTE, MANUEL QUIJANO SÁNCHEZ, EDUARDO REINA, NÉSTOR RÍOS, BRENDA RIVAS GONZÁLEZ, MANUEL ROBLES, SALVA RODRÍGUEZ, ALFREDO RODRÍGUEZ, ALFREDO [Urre Aroa] RODRÍGUEZ, ALFREDO [Días del indomable] RODRÍGUEZ, HILARIO J. RODRÍGUEZ JIMÉNEZ, ANTONIO RODRÍGUEZ PAPPE, SOLANGE ROMERO MORA, J.D. ROMERO MORA, J.D. [En el desvarío] ROSADO, JUAN JOSÉ ROSSELL, MARINA ROVALHER, DANIEL RUDEL, JAUFRÉ RUIZ, MIGUEL ÁNGEL RUIZ GUERRERO, Mª CARMEN SALSE BATÁN, ALEJANDRO SÁNCHEZ, GINÉS SÁNCHEZ, GINÉS [2096] SÁNCHEZ, GINÉS [El borde cortante] SÁNCHEZ, GINÉS [Mujeres en la oscuridad] SÁNCHEZ AGUILAR, DIEGO SÁNCHEZ AGUILAR, DIEGO [El órgano] SÁNCHEZ AGUILAR, DIEGO [El nudo] SÁNCHEZ AGUILAR, DIEGO [Factbook] SÁNCHEZ AGUILAR, DIEGO [La cadena del frío] SÁNCHEZ AGUILAR, DIEGO [Los que escuchan] SÁNCHEZ GÓMEZ, MARISOL SÁNCHEZ MARTÍN, LUIS SÁNCHEZ MARTÍN, LUIS [Pastillas debajo de la lengua] SÁNCHEZ MENÉNDEZ, JAVIER SÁNCHEZ ROBLES, MIGUEL SÁNCHIZ, ANTONI SANTOS, ABEL SCHWEBLIN, SUSANA SEÑOR, RUBÉN SERRANO, PABLO SORIANO, ADA SUANE, SAÚL TRIGUEROS, SARA J. ÚBEDA, ANABEL URÍA, JUAN MANUEL VAL, FERNANDO DEL VALDÉS, ANDREA VALERO, MANUEL VALLÈS, TINA VARAS, VALENTINA VEGA, MIGUEL VERA FIGUEROA, ALBA VICENTE, TERESA VICENTE CONESA, FRANCISCO VILA-MATAS, ENRIQUE Hemeroteca
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