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<channel><title><![CDATA[EL COLOQUIO DE LOS PERROS - LA BIBLIOTECA DE ALONSO QUIJANO]]></title><link><![CDATA[https://elcoloquiodelosperros.weebly.com/la-biblioteca-de-alonso-quijano]]></link><description><![CDATA[LA BIBLIOTECA DE ALONSO QUIJANO]]></description><pubDate>Sun, 01 Mar 2026 05:04:42 -0800</pubDate><generator>Weebly</generator><item><title><![CDATA[LA ETERNIDAD MENGUANTE]]></title><link><![CDATA[https://elcoloquiodelosperros.weebly.com/la-biblioteca-de-alonso-quijano/la-eternidad-menguante]]></link><comments><![CDATA[https://elcoloquiodelosperros.weebly.com/la-biblioteca-de-alonso-quijano/la-eternidad-menguante#comments]]></comments><pubDate>Sun, 21 Dec 2025 21:04:10 GMT</pubDate><category><![CDATA[2025]]></category><category><![CDATA[elena roman]]></category><category><![CDATA[josefina aguilar recuenco]]></category><category><![CDATA[juan rejano]]></category><category><![CDATA[la eternidad menguante]]></category><category><![CDATA[premio juan rejano]]></category><category><![CDATA[pretextos]]></category><category><![CDATA[valencia]]></category><guid isPermaLink="false">https://elcoloquiodelosperros.weebly.com/la-biblioteca-de-alonso-quijano/la-eternidad-menguante</guid><description><![CDATA[JOSEFINA AGUILAR RECUENCO.&nbsp;LA ETERNIDAD MENGUANTE(Pre-Textos, Valencia, 2025)VII Premio Internacional de poes&iacute;a Juan Rejano de Puente Genil  por ELENA ROM&Aacute;N  &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Bienvenido el silencio en blanco y negro, la luz sin aditivos. Bienvenida/o a quien se disponga a deslizarse hacia lo subterr&aacute;neo premeditadamente despacio, mil&iacute;metro a mil&iacute;metro, p&iacute;xel a p&iacute;xel, evitable pero no. Ah&iacute; &mdash;en ninguna parte&mdash; se des [...] ]]></description><content:encoded><![CDATA[<div class="paragraph" style="text-align:center;"><font size="4"><strong>JOSEFINA AGUILAR RECUENCO.&nbsp;</strong><strong><em>LA ETERNIDAD MENGUANTE<br /></em></strong></font>(Pre-Textos, Valencia, 2025)<br />VII Premio Internacional de poes&iacute;a Juan Rejano de Puente Genil<br /></div>  <div class="paragraph" style="text-align:right;"><strong><font size="4">por ELENA ROM&Aacute;N</font></strong><br /><br></div>  <div class="paragraph" style="text-align:justify;">&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Bienvenido el silencio en blanco y negro, la luz sin aditivos. Bienvenida/o a quien se disponga a deslizarse hacia lo subterr&aacute;neo premeditadamente despacio, mil&iacute;metro a mil&iacute;metro, p&iacute;xel a p&iacute;xel, evitable pero no. Ah&iacute; &mdash;en ninguna parte&mdash; se despereza <em>La eternidad menguante</em>, obra de Josefina Aguilar Recuenco con la que ha obtenido el VII Premio Internacional de Poes&iacute;a Juan Rejano y que ha sido publicada en 2025 por Pre-Textos.<br />&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Lewis Carroll, escritor, fot&oacute;grafo y matem&aacute;tico, buscaba la perfecta quietud, la cual pudo de verdad experimentar en enero de 1898. Hasta ese momento realiz&oacute; multitud de instant&aacute;neas, entre ellas las de las hermanas Liddell: Lorina (Ina), Alice y Edith. El recuerdo (animal disecado) de estas sesiones fotogr&aacute;ficas, documentado por los pliegos de la Historia, ha viajado hasta la mirada que late de Josefina Recuenco, fot&oacute;grafa y profesora de fotograf&iacute;a, escritora, catalizadora de im&aacute;genes en palabras que se agita en la poes&iacute;a desde un gran angular creciente. <em>La eternidad menguante</em> es un museo seccionado en p&aacute;ginas en el que los poemas (escritos en prosa po&eacute;tica) son como negativos colgados de una cuerda para secarse, rect&aacute;ngulos verticales a la manera de espejos que duplican de cuerpo entero a quien se sit&uacute;a frente a ellos. El t&iacute;tulo de cada poema y su exacta dramaturgia condensa la puesta en escena de lo que sucede debajo; el t&iacute;tulo de cada poema es un bodeg&oacute;n de lo invisible. A lo largo del poemario la autora retrata una pregunta tras otra y los poemas no hacen m&aacute;s que posar para cada una de esas preguntas, anticip&aacute;ndose incluso a las que pudiera hacerse el lector.<br />&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; Durante la lectura de <em>La eternidad menguante</em> conocemos en presente lo subjetivo de las fotograf&iacute;as pret&eacute;ritas, pero no los detalles externos: los atuendos de las modelos, si hab&iacute;a adultos cerca, de qui&eacute;n era el susurro que se escuchaba oculto en el jard&iacute;n. Como buena observadora, capaz de no perder el pulso en medio de una multitud en movimiento que s&oacute;lo piensa en no ver, Josefina Aguilar Recuenco traslada lo vivido a lo contado mediante una po&eacute;tica entreverada que arrastra al lector hacia lo que sienta imaginar. No impone una estructura r&iacute;gida, un sentido manifiesto, sino que despliega un campo vasto donde tienen lugar escenas de cine mudo en un entorno emp&iacute;rico y simb&oacute;lico. &laquo;Qu&eacute;date quieta, Alice&raquo;, pide la fot&oacute;grafa en la piel del matem&aacute;tico, y ese intervalo equivale a cuarenta y cinco eternidades. Recuenco/Carroll mantiene un di&aacute;logo con la ni&ntilde;a que volver&aacute; a existir cada vez que se abra &mdash;tambi&eacute;n&mdash; este libro. Al mismo tiempo se muestra a un Lewis Carroll con unos rasgos monta&ntilde;osos e imbatibles para su vecino el viento. Bienvenida la pura met&aacute;fora, la palabra clave, la sugerencia a la distancia focal id&oacute;nea, bienvenido el deleite de leer la mitad de un pasado.<br />&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; Cuando fue hecho p&uacute;blico que Josefina Aguilar Recuenco hab&iacute;a resultado ganadora en esta edici&oacute;n del premio Juan Rejano, esta manifest&oacute; en redes: &laquo;Para escribir este libro tuve que estrechar mucho la luz, lo escrib&iacute; caminando en la cuerda floja, hecha fun&aacute;mbula me encerr&eacute; en lo extra&ntilde;o, y casi resbal&aacute;ndome, el libro fue escrito. El m&aacute;s raro entre mis raros (o no), creo que podr&aacute; gustar a quienes gustan de encerrarse en un cero y jugar al infinito&raquo;. Teniendo en cuenta sus libros anteriores, es evidente que no mantiene una misma l&iacute;nea, sino que va explorando nuevos modos de disparar que se traducen en obras muy diferentes entre s&iacute;, con un sutil e intermitente hilo conector: los entresijos de la mente. El color, ficci&oacute;n a cargo de la sombra, miente de d&iacute;a pero no aqu&iacute;. Con una escritura a veces semi-autom&aacute;tica, la voz de la poeta presenta lo on&iacute;rico como efecto secundario de la penumbra. Se trata de una po&eacute;tica compacta, sin fisuras, poblada por brillantes aforismos, sin nacionalidad ni influencia evidente excepto la de la revocaci&oacute;n de los sucesos. A trav&eacute;s de estos se revela (nunca mejor dicho) lo instant&aacute;neo &mdash;bienvenido&mdash; como otro tipo de eternidad. Desde ah&iacute; nos tiende una gu&iacute;a de primeros auxilios para cuando la noche se atasca en la garganta y oscurece la voz, un manual de supervivencia para reflejos, un laboratorio de s&iacute;labas negras como pronunciadas por grillos, una l&iacute;rica profunda y circular donde nada empieza ni termina sino exactamente lo contrario. Dice Josefina Aguilar Recuenco en estas p&aacute;ginas que &laquo;Hay palabras que, si las dices al rev&eacute;s, mueren&raquo;. De acuerdo, menos una palabra: poema. <em>La eternidad menguante</em> practica la elegancia de lo que, mediante ondulaciones, se aleja y acerca: &iquest;hay algo m&aacute;s fiable?<br></div>  <div class="wsite-spacer" style="height:50px;"></div>  <div><div class="wsite-multicol"><div class="wsite-multicol-table-wrap" style="margin:0 -15px;"> 	<table class="wsite-multicol-table"> 		<tbody class="wsite-multicol-tbody"> 			<tr class="wsite-multicol-tr"> 				<td class="wsite-multicol-col" style="width:61.440677966102%; padding:0 15px;"> 					 						  <div><div class="wsite-image wsite-image-border-none " style="padding-top:10px;padding-bottom:10px;margin-left:0;margin-right:0;text-align:center"> <a> <img src="https://elcoloquiodelosperros.weebly.com/uploads/2/5/3/3/25330873/la-eternidad-menguante_orig.jpg" alt="Foto" style="width:auto;max-width:100%" /> </a> <div style="display:block;font-size:90%"></div> </div></div>   					 				</td>				<td class="wsite-multicol-col" style="width:38.559322033898%; padding:0 15px;"> 					 						  <div class="wsite-spacer" style="height:50px;"></div>  <div><div class="wsite-image wsite-image-border-none " style="padding-top:10px;padding-bottom:10px;margin-left:0px;margin-right:0px;text-align:center"> <a> <img src="https://elcoloquiodelosperros.weebly.com/uploads/2/5/3/3/25330873/en-la-entrega-del-vii-premio-juan-rejano-teatro-circo-puente-genil_orig.jpg" alt="Foto" style="width:auto;max-width:100%" /> </a> <div style="display:block;font-size:90%">En la entrega del VII premio Juan Rejano (Teatro Circo, Puente Genil)</div> </div></div>  <div><div style="height: 20px; overflow: hidden; width: 100%;"></div> <hr class="styled-hr" style="width:100%;"></hr> <div style="height: 20px; overflow: hidden; width: 100%;"></div></div>  <div><div class="wsite-image wsite-image-border-none " style="padding-top:10px;padding-bottom:10px;margin-left:0;margin-right:0;text-align:center"> <a> <img src="https://elcoloquiodelosperros.weebly.com/uploads/2/5/3/3/25330873/fragmento-de-la-eternidad-menguante_orig.jpg" alt="Foto" style="width:auto;max-width:100%" /> </a> <div style="display:block;font-size:90%"></div> </div></div>   					 				</td>			</tr> 		</tbody> 	</table> </div></div></div>]]></content:encoded></item><item><title><![CDATA[CARTAS A BELLMUNT. EN EL CENTENARIO DE LA MUERTE DE JUAN PÍO MEMBRADO (1851-1923)]]></title><link><![CDATA[https://elcoloquiodelosperros.weebly.com/la-biblioteca-de-alonso-quijano/cartas-a-bellmunt-en-el-centenario-de-la-muerte-de-juan-pio-membrado-1851-1923]]></link><comments><![CDATA[https://elcoloquiodelosperros.weebly.com/la-biblioteca-de-alonso-quijano/cartas-a-bellmunt-en-el-centenario-de-la-muerte-de-juan-pio-membrado-1851-1923#comments]]></comments><pubDate>Sat, 29 Nov 2025 09:58:59 GMT</pubDate><category><![CDATA[2023]]></category><category><![CDATA[alabrada]]></category><category><![CDATA[cartas a bellmunt]]></category><category><![CDATA[centenario de juan pio membrado]]></category><category><![CDATA[javier ubeda iba&ntilde;ez]]></category><category><![CDATA[jorge cervera rebullida]]></category><category><![CDATA[juan pio membrado]]></category><category><![CDATA[rolde de estudios aragoneses]]></category><guid isPermaLink="false">https://elcoloquiodelosperros.weebly.com/la-biblioteca-de-alonso-quijano/cartas-a-bellmunt-en-el-centenario-de-la-muerte-de-juan-pio-membrado-1851-1923</guid><description><![CDATA[CARTAS A BELLMUNT. EN EL CENTENARIO DE LA MUERTE DE JUAN P&Iacute;O MEMBRADO (1851-1923)(Rolde de Estudios Aragoneses / Aladrada, 2023)  por JAVIER &Uacute;BEDA IB&Aacute;&Ntilde;EZy JORGE CERVERA REBULLIDA  &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; Cartas a Bellmunt compila y analiza ciento cincuenta ep&iacute;stolas pertenecientes a la correspondencia recibida y enviada por Juan P&iacute;o Membrado Ejerique (a quien nos referiremos en adelante como Membrado) entre 1894 y 1923. Las misivas muestran &laquo;lo [...] ]]></description><content:encoded><![CDATA[<div class="paragraph" style="text-align:center;"><strong><em><font size="4">CARTAS A BELLMUNT. EN EL CENTENARIO DE LA MUERTE DE JUAN P&Iacute;O MEMBRADO (1851-1923)</font></em></strong><br />(Rolde de Estudios Aragoneses / Aladrada, 2023)<br /><br></div>  <div class="paragraph" style="text-align:right;"><font size="4"><strong>por JAVIER &Uacute;BEDA IB&Aacute;&Ntilde;EZ</strong><br /><strong>y JORGE CERVERA REBULLIDA</strong></font></div>  <div class="paragraph" style="text-align:justify;"><em>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; Cartas a Bellmunt</em> compila y analiza ciento cincuenta ep&iacute;stolas pertenecientes a la correspondencia recibida y enviada por Juan P&iacute;o Membrado Ejerique (a quien nos referiremos en adelante como Membrado) entre 1894 y 1923. Las misivas muestran &laquo;los valores que defendi&oacute;, la imagen que proyect&oacute; y los asuntos a los que atendi&oacute; durante su vida p&uacute;blica y en su desempe&ntilde;o privado&raquo; y reflejan tambi&eacute;n &laquo;el contexto hist&oacute;rico de la segunda mitad de la Restauraci&oacute;n, los anhelos regeneracionistas, la defensa de intereses regionales y la militancia ruralista y agraria&raquo;.<br />&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;El libro se divide en un pr&oacute;logo; un pre&aacute;mbulo a cargo de los autores; los cap&iacute;tulos &ldquo;Juan P&iacute;o Membrado Ejerique (1851-1923): ruralismo y descentralizaci&oacute;n&rdquo; y &ldquo;El sabio proyectado desde un rinc&oacute;n bajoaragon&eacute;s&rdquo;; el propio epistolario, las referencias bibliogr&aacute;ficas y un &iacute;ndice onom&aacute;stico.<br />&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;El pr&oacute;logo est&aacute; firmado por Ram&oacute;n Mur, sobrino biznieto y custodio del legado de Membrado. Nos informa de que el germen del tratado surgi&oacute; del trabajo de Jos&eacute; Domingo Due&ntilde;as (profesor de la Universidad de Zaragoza) para la reedici&oacute;n de una novela. Esa tarea propici&oacute; el &aacute;nimo de publicar el presente conjunto de cartas en el a&ntilde;o del centenario de la muerte de Membrado (2023). Alaba Mur la labor de Due&ntilde;as y de Carlos Serrano (historiador y secretario ejecutivo de Rolde de Estudios Aragoneses) tanto en la selecci&oacute;n de los billetes, nombre con reminiscencias deliciosas, como en la contextualizaci&oacute;n hist&oacute;rica.<br />&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Confiesa tambi&eacute;n con su prosa clara y agradable que el t&iacute;tulo fue idea suya, ya que todas las cartas se recibieron en Bellmunt o de all&iacute; partieron y, puesto que all&iacute; vivi&oacute; toda su vida el homenajeado, le pareci&oacute; una relaci&oacute;n l&oacute;gica. Membrado era licenciado en Derecho, pero agricultor con vocaci&oacute;n de periodista, en el fondo, seg&uacute;n indica su familiar. Esta circunstancia hizo factible que redactara la cr&oacute;nica personal de su tiempo en los peri&oacute;dicos de la &eacute;poca (Alca&ntilde;iz y Zaragoza, pero tambi&eacute;n Barcelona y Madrid). De la misma manera, mantuvo un intercambio epistolar intenso con personas de todo tipo y condici&oacute;n, y no solo de su comarca, sino de todo Arag&oacute;n y de otras regiones espa&ntilde;olas.<br />&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; El Archivo Membrado, que se mantuvo privado durante cincuenta y nueve a&ntilde;os, alberga tres apartados. El primero compila la correspondencia familiar, con ciertas referencias a las guerras carlistas y a la reina Isabel II. El segundo corresponde en su totalidad a Membrado. Es del tercer apartado, que consta de quinientos treinta y un elementos, del que se han escogido ciento cincuenta muestras para ilustrar la biograf&iacute;a, la pol&iacute;tica, la familia, la amistad, la tierra y el <em>momentum</em>.<br />&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Hace referencia a una carta de Santiago Vidiella i Jass&aacute; como documento decisivo para comprender el regeneracionismo bajoaragon&eacute;s del primer tercio del siglo. De la misma manera, se destaca la relaci&oacute;n de amistad por correo entre Membrado y Jos&eacute; Llampayas, que nunca se conocieron, pero que suplieron la falta de contacto f&iacute;sico con letras y fotograf&iacute;as de ambos.<br />&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; Respecto al pre&aacute;mbulo, cuyos autores son los anteriormente citados Due&ntilde;as y Serrano, este indica que la obra parte con dos objetivos. El primero es ofrecer un recorrido por momentos esenciales de la vida de Membrado y sus ideas regeneracionistas y revisar las f&oacute;rmulas en torno al ruralismo y la descentralizaci&oacute;n, pormenores que se desarrollar&aacute;n en el cap&iacute;tulo &ldquo;Juan P&iacute;o Membrado Ejerique (1851-1923): ruralismo y descentralizaci&oacute;n&rdquo;. El segundo buscar&aacute; aunar la esfera p&uacute;blica y la privada, y tal se har&aacute; en el cap&iacute;tulo &ldquo;El sabio proyectado desde un rinc&oacute;n bajoaragon&eacute;s&rdquo;.<br></div>  <div class="wsite-spacer" style="height:50px;"></div>  <div><div class="wsite-image wsite-image-border-none " style="padding-top:10px;padding-bottom:10px;margin-left:0;margin-right:0;text-align:center"> <a> <img src="https://elcoloquiodelosperros.weebly.com/uploads/2/5/3/3/25330873/published/cartas-a-bellmunt.jpg?1764410565" alt="Foto" style="width:492;max-width:100%" /> </a> <div style="display:block;font-size:90%"></div> </div></div>  <div class="wsite-spacer" style="height:50px;"></div>  <div class="paragraph" style="text-align:justify;">&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&ldquo;Juan P&iacute;o Membrado Ejerique (1851-1923): ruralismo y descentralizaci&oacute;n&rdquo; se centra en las obras y art&iacute;culos de Membrado, estableciendo un primer paralelismo con Costa, del que lo separar&iacute;a el inter&eacute;s de nuestro autor por la pedagog&iacute;a en su entorno m&aacute;s pr&oacute;ximo, sin desde&ntilde;ar al p&uacute;blico menos formado, como podr&iacute;an ser los agricultores, jornaleros y peque&ntilde;os propietarios.<br />&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Se se&ntilde;alan en el cap&iacute;tulo dos libros de Juan P&iacute;o. Comienzan con <em>La agricultura como profesi&oacute;n</em> (1895), cuya tesis preeminente sostiene que &laquo;los pueblos rurales no solo hab&iacute;an quedado al margen del progreso [...], sino que padec&iacute;an y soportaban las mejoras disfrutadas en otros &aacute;mbitos. [...] demandaba procedimientos urgentes de descentralizaci&oacute;n administrativa&raquo;, a la vez que trataba de desmontar t&oacute;picos como el del agricultor ignorante y pobre, ya que defend&iacute;a al universitario hijo de propietarios que decid&iacute;a modernizar las explotaciones familiares para crear riqueza y amor por la tierra en la que viv&iacute;an. Son sus palabras textuales las siguientes: &laquo;Son contad&iacute;simos los que, viviendo en ciudad, est&aacute;n dispuestos a probar con actos, no con palabras, su deseo de que a los pueblos se les restituya [...] lo que est&aacute;n pagando para el bienestar y ostentaci&oacute;n de los hijos mimados de la oligarqu&iacute;a&raquo;.<br />&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; Contin&uacute;an glosando <em>El porvenir de mi pueblo. Batalla a la centralizaci&oacute;n</em> (1907), una defensa a ultranza de la poblaci&oacute;n rural, un recuerdo del abandono en el que la sumen pol&iacute;ticas equivocadas, como las de las &uacute;ltimas desamortizaciones que hab&iacute;an sufrido. Esta obra brind&oacute; respeto y reconocimiento intelectual a Membrado. Es destacable el hecho de que la ideara a modo de carta al alcalde de su pueblo, lo que entronca tambi&eacute;n con el texto que nos ocupa. Del mismo modo, <em>El porvenir de mi pueblo</em> es el t&iacute;tulo del muy estimable cortometraje de Miguel Santesmases, con guion de Ram&oacute;n Mur.<br />&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Los autores repasan las ideas asociacionistas de Membrado, as&iacute; como sus conocimientos t&eacute;cnicos del cultivo. Se pueden percibir sus ideas con respecto a las pol&iacute;ticas hidr&aacute;ulicas, su queja sobre el alejamiento de la pol&iacute;tica y el mundo rural, los elogios a la necesaria educaci&oacute;n, las cr&iacute;ticas a la guerra de &Aacute;frica, etc. Se mencionan diversos folletos, como pueden ser <em>De c&oacute;mo y por qu&eacute; fui al ruralismo</em> (1915) y <em>Los pueblos de Arag&oacute;n ante el regionalismo. Comentarios a la asamblea municipalista de 1916</em> (1917).<br />&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &laquo;El sabio proyectado desde un rinc&oacute;n bajoaragon&eacute;s&raquo; recuerda que en el epistolario hay un mayor peso del Membrado receptor. Hay escritos que le solicitan ayuda t&eacute;cnica; hay &laquo;incidencias y opiniones, peticiones de informaci&oacute;n, recomendaciones, muestras de inter&eacute;s de personajes relevantes&raquo;; correspondencia relacionada con el Fomento del Bajo Arag&oacute;n, del que ser&iacute;a presidente; felicitaciones; indicaciones sobre la publicaci&oacute;n de sus obras; cartas laudatorias; condolencias; notas de p&eacute;same; peticiones de mediaci&oacute;n y para que se presente a las elecciones por alg&uacute;n partido; intentos de convencerlo para que se adhiera a alguna corriente (ruralismo, municipalismo, georgismo, regeneracionismo, agrarismo, regionalismo, republicanismo, aragonesismo, por nombrar algunas), etc.<br />&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; Leyendo todas las letras que le dirigen, en algunos casos, como a un <em>pater familias</em> com&uacute;n al que se le reconoce la ascendencia sobre la comunidad, el lector no puede sino emocionarse ante la figura de una persona que se manifest&oacute; y se comprometi&oacute; por lo que consideraba justo. As&iacute;, le dedicaron frases como estas: &laquo;Menos mal que almas como la de usted en su continuo batallar animan y <em>vivifican</em> a los esp&iacute;ritus muertos, si no, nuestra ruina ser&iacute;a inevitable&raquo;; &laquo;He podido notar que es usted un sabio, que tiene car&aacute;cter, rectitud, clara inteligencia y sano coraz&oacute;n&raquo;; &laquo;Persevera en esa tarea y aunque no valga nada, ser&aacute; tu nombre imperecedero en los anales de la historia rural&raquo;, cita esta &uacute;ltima premonitoria.<br />&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Los asuntos propios del d&iacute;a a d&iacute;a encuentran igualmente un lugar, y podemos conocer recados, consultas de negocios, de ventas, de indumentaria, de arriendos, de compraventa de materiales, noticias de la familia, etc.<br />&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Sus colaboraciones con la prensa se determinan con precisi&oacute;n en este cap&iacute;tulo. Escribi&oacute; para todo tipo de peri&oacute;dicos, tanto especializados como generalistas. Tambi&eacute;n cedi&oacute; sus letras a boletines variopintos. Opin&oacute; sobre las campa&ntilde;as del aceite, la falta de comunicaciones, m&uacute;sica, ciencia, etc. Las solicitudes de los directores de peri&oacute;dicos son abundantes (&laquo;Y siendo usted, a juicio de muchos, el m&aacute;s perfecto agricultor de secano de esta comarca [...], &iquest;no he de conseguir que usted nos dedique unas cuartillas [...]?&raquo;).<br></div>  <div class="wsite-spacer" style="height:50px;"></div>  <div><div class="wsite-image wsite-image-border-none " style="padding-top:10px;padding-bottom:10px;margin-left:0;margin-right:0;text-align:center"> <a> <img src="https://elcoloquiodelosperros.weebly.com/uploads/2/5/3/3/25330873/published/centenario-de-membrado.jpg?1764410590" alt="Foto" style="width:397;max-width:100%" /> </a> <div style="display:block;font-size:90%"></div> </div></div>  <div class="wsite-spacer" style="height:50px;"></div>  <div class="paragraph" style="text-align:justify;">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; El epistolario en s&iacute; se ha ordenado cronol&oacute;gicamente, lo cual permite efectuar un seguimiento biogr&aacute;fico, hist&oacute;rico, ideol&oacute;gico y personal. El criterio temporal posibilitar&iacute;a que la propia lectura de las cartas nos ofreciera toda la informaci&oacute;n que pudi&eacute;ramos precisar sobre Membrado y el mundo que lo rodeaba prescindiendo del pr&oacute;logo y los estudios introductorios, aunque no sea algo recomendable, a nuestro juicio, pues avanzar&iacute;amos m&aacute;s a tientas sin esos mapas tan magn&iacute;ficamente trazados por los autores del pr&oacute;logo y los estudios introductorios. Es, no obstante, una selecci&oacute;n atinada y, no cabe duda de ello, muy meditada.<br />&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Debemos situarnos en hace m&aacute;s de un siglo. Membrado empleaba la pluma y el correo para hacer o&iacute;r sus ideas escribiendo en un pueblo aragon&eacute;s apoyado en un humilde escritorio. Es hermoso pensar en aquella entrega a la belleza del g&eacute;nero epistolar, que tan abundante y rico fue desde el mundo cl&aacute;sico hasta hace relativamente poco, con la llegada del correo electr&oacute;nico o la mensajer&iacute;a instant&aacute;nea. En estas misivas saltan a la vista el esfuerzo, la concentraci&oacute;n, la buena sintaxis y el empe&ntilde;o por lograr una comunicaci&oacute;n basada en el respeto por el destinatario. Leer los refinados saludos, las educadas despedidas, la consideraci&oacute;n hacia la otra persona, en definitiva, recordar los buenos modales es un placer ya impropio del d&iacute;a a d&iacute;a, donde, salvo en determinados ambientes marcados por los protocolos, parecemos haber desde&ntilde;ado unos h&aacute;bitos que nos permit&iacute;an ser y estar en sociedad acatando unas normas de convivencia. A aquellos a&ntilde;os m&aacute;s civilizados nos retrotraen las cartas a nuestra disposici&oacute;n.<br />&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; Merecen unas breves l&iacute;neas tanto las referencias bibliogr&aacute;ficas como el &iacute;ndice onom&aacute;stico, ambos bien resueltos, muy &uacute;tiles para profundizar en la materia si se desea y un indispensable complemento para las minuciosas notas a pie de p&aacute;gina que jalonan los textos. Es obligado apuntar que est&aacute; incluida la obra de Ram&oacute;n Mur al respecto de Membrado, que podemos juzgar de imprescindible para la comprensi&oacute;n del escritor y de su tiempo, en concreto, <em>Sadurija. Anales secretos de la casa Membrado</em>, que ya rese&ntilde;amos en su momento.<br />&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Ser&iacute;a imperdonable no hacer referencia a las im&aacute;genes que ilustran el volumen, de la mano del fot&oacute;grafo Alberto Bayod y del Archivo Membrado, que ejercen de peque&ntilde;a ventana a un tiempo que ya pas&oacute; y que nos permiten ver el hogar, la familia, el trabajo, las ropas y dir&iacute;ase que hasta el aire que se respiraba. Es muy agradable tambi&eacute;n disponer de reproducciones en facs&iacute;mil para contrastarlas con las transcripciones.<br />&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;La publicaci&oacute;n est&aacute; muy cuidada en todos sus aspectos, y es de agradecer una chispa de originalidad en las palabras de cierre (&laquo;Este libro se coci&oacute; a fuego lento en torno al centenario de la muerte de Juan P&iacute;o Membrado, durante el a&ntilde;o 2023, y estuvo listo para ser degustado muy poco despu&eacute;s&raquo;).<br />&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; Estimulados por haber podido conocer algo m&aacute;s de la vida y la obra de un hombre bueno, genuinamente interesado por sus paisanos, y en su homenaje, nos despedimos con las palabras que le dedic&oacute; Juan Monea: &laquo;Don Juan P&iacute;o Membrado y Ejerique, infanz&oacute;n, Dios os guarde&raquo;.<br></div>]]></content:encoded></item><item><title><![CDATA[LOS SUEÑOS AÉREOS]]></title><link><![CDATA[https://elcoloquiodelosperros.weebly.com/la-biblioteca-de-alonso-quijano/los-suenos-aereos]]></link><comments><![CDATA[https://elcoloquiodelosperros.weebly.com/la-biblioteca-de-alonso-quijano/los-suenos-aereos#comments]]></comments><pubDate>Fri, 28 Nov 2025 23:30:00 GMT</pubDate><category><![CDATA[2024]]></category><category><![CDATA[angel rosauro moragues]]></category><category><![CDATA[jesus montoya ju&aacute;rez]]></category><category><![CDATA[la fea burguesia]]></category><category><![CDATA[los sue&ntilde;os a&eacute;reos]]></category><category><![CDATA[murcia]]></category><guid isPermaLink="false">https://elcoloquiodelosperros.weebly.com/la-biblioteca-de-alonso-quijano/los-suenos-aereos</guid><description><![CDATA[JES&Uacute;S MONTOYA JU&Aacute;REZ. LOS SUE&Ntilde;OS A&Eacute;REOS(La Fea Burgues&iacute;a, Murcia, 2024)  por &Aacute;NGEL ROSAURO MORAGUES  PER ASPERA AD ASTRA  &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Dec&iacute;a Valle-Incl&aacute;n, en una entrevista del ABC concedida a Gregorio Mart&iacute;nez Sierra en 1928, que hay tres modos de ver el mundo art&iacute;stica o est&eacute;ticamente: de rodillas, en pie o levantado en el aire. Y, lo cierto es que, en este caso, no hay mejor presentaci&oacute;n p [...] ]]></description><content:encoded><![CDATA[<div class="paragraph" style="text-align:center;"><strong><font size="4">JES&Uacute;S MONTOYA JU&Aacute;REZ. <em>LOS SUE&Ntilde;OS A&Eacute;REOS</em></font></strong><br />(La Fea Burgues&iacute;a, Murcia, 2024)<br /><br></div>  <div class="paragraph" style="text-align:right;"><strong><font size="4">por &Aacute;NGEL ROSAURO MORAGUES</font></strong><br /><br></div>  <div class="paragraph" style="text-align:center;"><em><font size="4">PER ASPERA AD ASTRA</font></em><br /><br></div>  <div class="paragraph" style="text-align:justify;">&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Dec&iacute;a Valle-Incl&aacute;n, en una entrevista del <em>ABC</em> concedida a Gregorio Mart&iacute;nez Sierra en 1928, que hay tres modos de ver el mundo art&iacute;stica o est&eacute;ticamente: de rodillas, en pie o levantado en el aire. Y, lo cierto es que, en este caso, no hay mejor presentaci&oacute;n para <em>Los sue&ntilde;os a&eacute;reos</em> que aquella que pondere el v&eacute;rtigo con el que el autor, Jes&uacute;s Montoya Ju&aacute;rez, mira su propio descenso a los infiernos mediante la poes&iacute;a.<br />&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;En efecto, <em>Los sue&ntilde;os a&eacute;reos</em> es un libro de poemas o, mejor dicho, el primer poemario que escribe Jes&uacute;s Montoya (profesor de Literatura Hispanoamericana en la Universidad de Murcia) y que se suma a otras publicaciones de creaci&oacute;n literaria como son sus cuentos (<em>Historias de otros</em> de 2006 y <em>El tiempo real</em> de 2020).<br />&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Cuando el lector se adentra en sus p&aacute;ginas, lo que m&aacute;s cautiva su atenci&oacute;n es la cuidada estructura con la que se construye el poemario. En este tipo de libros suele ser com&uacute;n encontrar una serie de poemas independientes entre s&iacute; y que acaben constituyendo una obra heterog&eacute;nea y ciertamente deslavazada. No ocurre eso aqu&iacute;. En esta ocasi&oacute;n, existe un hilo conductor bastante bien definido que gu&iacute;a al lector siguiendo el esquema tripartito con el que Dante construy&oacute; su <em>Divina comedia</em>, lo cual constituye la primera de las intertextualidades presentadas por el poeta. Adem&aacute;s, tambi&eacute;n se sigue un equilibrio estructural en el que cada una de las tres partes est&aacute; conformada por siete composiciones, lo cual denota la igualdad de atenci&oacute;n e importancia que el escritor concede a cada secci&oacute;n.<br />&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;La primera parte (&ldquo;Infierno&rdquo;) destaca esencialmente por el esbozo de la ingravidez y la incertidumbre vital que siente el ser humano ante la nada (que el poeta lexicaliza con la repetici&oacute;n de un sintagma que repite, a modo de epifonema, esa idea de desprendimiento: &laquo;el espacio&raquo;). Evidentemente, la clave interpretativa para leer esas im&aacute;genes a&eacute;reas (como ocurre en el poema &lsquo;Viaje a Marte&rsquo;) es dif&iacute;cil de encontrar si se parte &uacute;nicamente de la letra literaria. No obstante, es en el ep&iacute;logo donde se explica que estos poemas fueron escritos durante un periodo de sufrimiento en el que el propio autor padeci&oacute; el DCA (Da&ntilde;o Cerebral Adquirido) de su hijo. Esto, desde el punto de vista literario, tambi&eacute;n abre una puerta a la interpretaci&oacute;n de estas composiciones l&iacute;ricas a trav&eacute;s de una vertiente autobiogr&aacute;fica o autoficcional.<br />&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Por otro lado, a la riqueza de im&aacute;genes se suma tambi&eacute;n el cuidado del ritmo po&eacute;tico a partir del empleo de frecuentes paralelismos sint&aacute;ctico-sem&aacute;nticos a modo de autointerpelaciones condicionales que exploran el tema de la culpa (&laquo;si alg&uacute;n s&iacute;ntoma previo lo hubiera delatado; si los quince minutos que demoraste en traerlo al hospital no hubieran existido&raquo;).<br />&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Asimismo, tampoco se ha de olvidar que es un libro que escribe un profesor universitario de literatura, ya que el empleo de motivos y referencias de la tradici&oacute;n literaria es una constante que exige a un lector activo que reconozca una intertextualidad tanto expl&iacute;cita (alusi&oacute;n a las obras de B&eacute;cquer, Alejandra Pizarnik, C&eacute;sar Vallejo o Machado, como sucede en el poema titulado &lsquo;Whitman&rsquo;) como impl&iacute;cita. Esta &uacute;ltima se presentar&iacute;a mediante poemas como &lsquo;Los libros y la noche&rsquo;, verso del &lsquo;Poema de los dones&rsquo; de Borges, con el que se evocan las desafortunadas iron&iacute;as de la vida. Este dialogismo textual tambi&eacute;n se mostrar&iacute;a con la alusi&oacute;n al mito de S&iacute;sifo o a trav&eacute;s de la equiparaci&oacute;n de los nueve c&iacute;rculos del infierno dantesco con los nueve componentes que recoge el poema &lsquo;Lasciate ogni speranza, voi ch&rsquo;entrate&rsquo;, verso de la <em>Divina comedia</em> que da la bienvenida a Dante y Virgilio a las puertas del infierno. De este modo, el escritor consigue que el lector, de forma casi inconsciente, empiece a interiorizar el desgarr&oacute;n expresionista con el que el poeta dibuja el dolor por la enfermedad de un hijo.<br></div>  <div class="wsite-spacer" style="height:50px;"></div>  <div><div class="wsite-multicol"><div class="wsite-multicol-table-wrap" style="margin:0 -15px;"> 	<table class="wsite-multicol-table"> 		<tbody class="wsite-multicol-tbody"> 			<tr class="wsite-multicol-tr"> 				<td class="wsite-multicol-col" style="width:60.169491525424%; padding:0 15px;"> 					 						  <div><div class="wsite-image wsite-image-border-none " style="padding-top:10px;padding-bottom:10px;margin-left:0;margin-right:0;text-align:center"> <a> <img src="https://elcoloquiodelosperros.weebly.com/uploads/2/5/3/3/25330873/los-sue-os-a-reos_orig.jpg" alt="Foto" style="width:auto;max-width:100%" /> </a> <div style="display:block;font-size:90%"></div> </div></div>   					 				</td>				<td class="wsite-multicol-col" style="width:39.830508474576%; padding:0 15px;"> 					 						  <div class="wsite-spacer" style="height:50px;"></div>  <div><div class="wsite-image wsite-image-border-none " style="padding-top:10px;padding-bottom:10px;margin-left:0;margin-right:0;text-align:center"> <a> <img src="https://elcoloquiodelosperros.weebly.com/uploads/2/5/3/3/25330873/jes-s-montoya-ju-rez_orig.jpg" alt="Foto" style="width:auto;max-width:100%" /> </a> <div style="display:block;font-size:90%"></div> </div></div>   					 				</td>			</tr> 		</tbody> 	</table> </div></div></div>  <div class="wsite-spacer" style="height:50px;"></div>  <div class="paragraph" style="text-align:justify;">&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;La segunda parte (&ldquo;Purgatorio&rdquo;) es especialmente rese&ntilde;able por el manejo ret&oacute;rico formal y tem&aacute;tico que demuestra el autor al conocer la tradici&oacute;n literaria e innovar a partir de ella. Esto se puede percibir gracias a la combinaci&oacute;n de serventesios alejandrinos con los versos libres preponderantes en toda la obra. Igualmente, se presenta una voz po&eacute;tica con un estilo bastante variado cuando esta es capaz de intercalar una poes&iacute;a de corte social (presente en la formulaci&oacute;n de cr&iacute;ticas contra la falta de recursos m&eacute;dicos en poemas como &lsquo;La casa de los cerebros rotos&rsquo;) con un lirismo de car&aacute;cter on&iacute;rico y surrealizante (con poderosas im&aacute;genes como la siguiente: &laquo;hay fantasmas dormidos que despiertan gritando y atraviesan la noche como corceles negros&raquo;).<br />&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Otro de los rasgos por los que este libro merece especial atenci&oacute;n por parte de los lectores es la incorporaci&oacute;n literaturizada de motivos de car&aacute;cter popular. Esto sucede cuando, en composiciones como &lsquo;La m&aacute;quina de vending&rsquo;, se incluye la constelaci&oacute;n del capitalismo publicitario mediante los &laquo;phoskitos&raquo;, &laquo;kit kats&raquo; o &laquo;ruffles&raquo;, cuya levedad se contrapone a la verdadera lucha por la vida.<br />&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; Asimismo, tambi&eacute;n resalta el empleo de la funci&oacute;n metaling&uuml;&iacute;stica en poemas como &lsquo;Ut pictura poesis&rsquo; (que toma su t&iacute;tulo de una locuci&oacute;n latina que fija el v&iacute;nculo ecfr&aacute;stico que existe entre la pintura y la poes&iacute;a) al profundizar sobre la limitaci&oacute;n referencial del lenguaje (<em>i. e.</em> inefabilidad ling&uuml;&iacute;stica que impide la verbalizaci&oacute;n del dolor humano).<br />&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;En esta segunda secci&oacute;n tambi&eacute;n es interesante el poema &lsquo;Escrito est&aacute; en mi mal vuestro gesto&rsquo;, que dialoga de forma desautomatizadora con el &lsquo;Soneto V&rsquo; de Garcilaso de la Vega (&laquo;Escrito est&aacute; en mi alma vuestro gesto...&raquo;) y con el <em>dolce stil novo</em> para insuflar un h&aacute;lito de esperanza ante el tedio vital que prevalece en el tono del yo po&eacute;tico.<br />&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; En la tercera parte (&ldquo;Paradiso&rdquo;), la perspectiva de los poemas empieza a cambiar y es el sentimiento de esperanza el que vira el rumbo de las composiciones. Del mismo modo, en poemas como &lsquo;Devastaci&oacute;n&rsquo; tambi&eacute;n estar&aacute; presente un sentimiento de incredulidad por ir dejando atr&aacute;s la enfermedad. De hecho, la voz po&eacute;tica comienza a adoptar una emoci&oacute;n m&aacute;s optimista y, a diferencia de lo que ocurr&iacute;a en &lsquo;La m&aacute;quina de vending&rsquo; (m&aacute;quina expendedora de un hospital), ahora el uso de s&iacute;mbolos de la cultura popular (&laquo;pok&egrave;mon&raquo;, &laquo;McDonald&rsquo;s&raquo;...), en poemas como &lsquo;Definici&oacute;n de vuelo&rsquo;, quedan cargados con una connotaci&oacute;n sem&aacute;ntica positiva.<br />&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; Adem&aacute;s, otro de los alicientes que invitan a leer la obra es la capacidad que demuestra el autor, especialmente en &lsquo;Elefante&rsquo;, de crear escisiones comunicativas y pragm&aacute;ticas del yo po&eacute;tico, ya que este se convierte, al mismo tiempo, en el emisor y el receptor del poema (tambi&eacute;n gracias al empleo gramatical de la segunda persona del singular). Todo ello transmite la sensaci&oacute;n de que el poeta pretende construir un diario &iacute;ntimo con el que literaturizar y plasmar una experiencia vital que despert&oacute; en &eacute;l las emociones m&aacute;s intensas.<br />&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Y, efectivamente, entre los rasgos m&aacute;s destacados de la obra, se encuentra la ilustraci&oacute;n del ambiente de introspecci&oacute;n creativa en el que el poeta escribi&oacute; la obra (o, al menos, una parte de ella) con el empleo de un tono confesional. Esto se puede atisbar en poemas como &lsquo;Juego de caf&eacute;&rsquo;.<br />&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Esta es, en conclusi&oacute;n, una obra realmente completa que, adem&aacute;s de su conmovedor lirismo, t&eacute;cnicamente combina una gran cantidad de recursos como los que se han mencionado, los cuales, eso s&iacute;, van dirigidos a un lector activo. Sin embargo, quiz&aacute; lo m&aacute;s rese&ntilde;able del libro sea la habilidad para articularlo de una manera limpia y contundente a la vez. En este caso, uno de los mejores poemas, &lsquo;La esperanza&rsquo;, a pesar del sufrimiento paternofilial retratado, construye un canto vitalista que se erige como el verdadero poso del poemario. El verso con el que concluye este podr&iacute;a haber sido &laquo;militia est vita hominis super terram&raquo;, pero no, ese no es el mensaje que quiere dejar el poeta. &Eacute;l lo tiene muy claro: &laquo;milita para siempre en la esperanza&raquo;, ese es su colof&oacute;n.<br></div>]]></content:encoded></item><item><title><![CDATA[PERO NUNCA LOS HUESOS DE LAS AVES]]></title><link><![CDATA[https://elcoloquiodelosperros.weebly.com/la-biblioteca-de-alonso-quijano/pero-nunca-los-huesos-de-las-aves]]></link><comments><![CDATA[https://elcoloquiodelosperros.weebly.com/la-biblioteca-de-alonso-quijano/pero-nunca-los-huesos-de-las-aves#comments]]></comments><pubDate>Sat, 22 Nov 2025 19:00:00 GMT</pubDate><category><![CDATA[jorge perez cebrian]]></category><category><![CDATA[pedro garcia cueto]]></category><category><![CDATA[pero nunca los huesos de las aves]]></category><category><![CDATA[pre-textos]]></category><category><![CDATA[valencia]]></category><guid isPermaLink="false">https://elcoloquiodelosperros.weebly.com/la-biblioteca-de-alonso-quijano/pero-nunca-los-huesos-de-las-aves</guid><description><![CDATA[JORGE P&Eacute;REZ CEBRI&Aacute;N.&nbsp;PERO NUNCA LOS HUESOS DE LAS AVES(Pre-Textos, Valencia, 2024)  por PEDRO GARC&Iacute;A CUETO  EL HONDO MIRAR A LA VIDA  &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Jorge P&eacute;rez Cebri&aacute;n, gran poeta que nos ha alumbrado ya con libros tan luminosos como De cu&aacute;nta noche cabe en un espejo, vuelve con una obra donde anida el paisaje sentimental de la vida. Y es un viaje inici&aacute;tico a la verdad del mundo titulado Pero nunca los huesos de las aves, [...] ]]></description><content:encoded><![CDATA[<div class="paragraph" style="text-align:center;"><font size="4"><strong>JORGE P&Eacute;REZ CEBRI&Aacute;N.&nbsp;</strong><strong><em>PERO NUNCA LOS HUESOS DE LAS AVES</em></strong></font><br />(Pre-Textos, Valencia, 2024)<br /><br></div>  <div class="paragraph" style="text-align:right;"><font size="4"><strong>por PEDRO GARC&Iacute;A CUETO</strong><br /></font><br></div>  <div class="paragraph" style="text-align:center;"><font size="4">EL HONDO MIRAR A LA VIDA</font><br /><br></div>  <div class="paragraph" style="text-align:justify;">&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Jorge P&eacute;rez Cebri&aacute;n, gran poeta que nos ha alumbrado ya con libros tan luminosos como <em>De cu&aacute;nta noche cabe en un espejo</em>, vuelve con una obra donde anida el paisaje sentimental de la vida. Y es un viaje inici&aacute;tico a la verdad del mundo titulado <em>Pero nunca los huesos de las aves</em>, que ha ganado el XVI Premio de Poes&iacute;a Joven Radio Nacional de Espa&ntilde;a-Fundaci&oacute;n Montemadrid. Est&aacute; compuesto por tres partes. En la primera, &ldquo;Devolver el remo&rdquo;, el poeta anhela el n&eacute;ctar del mundo y se acerca a la verdad &iacute;ntima de la Naturaleza. As&iacute; lo podemos ver en &lsquo;Natura Naturata&rsquo;, cuando dice: &laquo;Sal al jard&iacute;n. / Escucha los secretos / que duermen en los cr&aacute;neos de las flores / y empa&ntilde;an esta noche con cuidado. / Ven. / El aire acoger&aacute; tu cuerpo / como una magia leve y cotidiana / y las hojas responder&aacute;n su brisa / en algo parecido a un mismo idioma&raquo;.<br />&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; Este viaje que es desvelamiento, este af&aacute;n de descubrir en el mundo la belleza cobra toda su fascinaci&oacute;n, desde ese &laquo;cr&aacute;neo de las flores&raquo; que humaniza a la flor, la convierte en un espacio donde habitar. Y habitamos en ese paisaje, donde nuestro cuerpo puede descansar, sin la prisa del d&iacute;a, en ese ocio contemplativo, que dir&iacute;a Gil-Albert. Tambi&eacute;n anida en el poema el resplandor de lo cotidiano, llamarada que vive en cada uno de nosotros.<br />&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Cuando al final del poema dice: &laquo;y eres verbo en la voz del universo&raquo;, vemos c&oacute;mo converge lo humano en la metaf&iacute;sica del tiempo, en la hondonada de la Naturaleza, c&oacute;mo se sumerge, navegando el poeta, en el infinito de la vida que no muere.<br />&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; En la segunda parte, &ldquo;Antes de que nos halle la mentira&rdquo;, P&eacute;rez Cebri&aacute;n, envuelto ya en el ascetismo del ser que se eleva, nos ofrece poemas que son susurros, donde uno canta el silencio, donde esplende el murmullo del planeta. As&iacute; dice en &lsquo;Un r&iacute;o que fue lluvia&rsquo;: &laquo;Pienso tu cuerpo / refugi&aacute;ndose al manto de otras manos, / y pienso vagamente / ad&oacute;nde van los astros cuando callan&raquo;.<br />&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; La belleza del tacto, el silencio de lo lejano, pero con el que tambi&eacute;n convivimos, la espiritualidad del mundo hecho carne. Todo converge: el ayer, al que llama en la espera; el futuro, al que invoca por si vuelve.<br />&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Y en el tercer apartado, titulado &ldquo;La sangre de Agamen&oacute;n en el cuello de un cisne&rdquo;, el autor convierte el arte de decir en una invocaci&oacute;n. Los recuerdos de los seres amados aparecen, porque el verso los convoca. En &lsquo;Ligero de equipaje&rsquo; dice: &laquo;Y guardar&eacute; la joven mirada de mi madre / como un caudal de lunas fiel y herido / como un verbo incansable sobre el sue&ntilde;o / de alguna tierra triste anochecida&raquo;.<br />&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; Y volver&aacute; el color de una tarde de la infancia, porque todos los tiempos nos devuelven al ni&ntilde;o que fuimos, conversan con nosotros, los ni&ntilde;os en cuerpo de hombres que se van encaminando al morir.<br />&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Pero no hay fatalismo, y es hermoso cuando dice: &laquo;este que nada tuvo / nada os deja que no sea ya vuestro&raquo;. Somos, por tanto, leves como la tierra, henchidos de ceniza, seres que albergan otros seres, luces que esconden otras sombras.<br />&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Libro hermoso de un poeta que resplandece, que en su poes&iacute;a va abrigando la vida, para conjurar el tiempo amado y la Naturaleza, hoguera donde canta el mundo.</div>  <div class="wsite-spacer" style="height:50px;"></div>  <div><div class="wsite-multicol"><div class="wsite-multicol-table-wrap" style="margin:0 -15px;"> 	<table class="wsite-multicol-table"> 		<tbody class="wsite-multicol-tbody"> 			<tr class="wsite-multicol-tr"> 				<td class="wsite-multicol-col" style="width:72.175141242938%; padding:0 15px;"> 					 						  <div><div class="wsite-image wsite-image-border-none " style="padding-top:10px;padding-bottom:10px;margin-left:0;margin-right:0;text-align:center"> <a> <img src="https://elcoloquiodelosperros.weebly.com/uploads/2/5/3/3/25330873/pero-nunca-los-huesos-de-las-aves_orig.jpeg" alt="Foto" style="width:auto;max-width:100%" /> </a> <div style="display:block;font-size:90%"></div> </div></div>   					 				</td>				<td class="wsite-multicol-col" style="width:27.824858757062%; padding:0 15px;"> 					 						  <div><div class="wsite-image wsite-image-border-none " style="padding-top:10px;padding-bottom:10px;margin-left:0;margin-right:0;text-align:center"> <a> <img src="https://elcoloquiodelosperros.weebly.com/uploads/2/5/3/3/25330873/jorge-p-rez-cebri-n_orig.jpg" alt="Foto" style="width:auto;max-width:100%" /> </a> <div style="display:block;font-size:90%"></div> </div></div>   					 				</td>			</tr> 		</tbody> 	</table> </div></div></div>]]></content:encoded></item><item><title><![CDATA[DESLINDES]]></title><link><![CDATA[https://elcoloquiodelosperros.weebly.com/la-biblioteca-de-alonso-quijano/los-deslindes]]></link><comments><![CDATA[https://elcoloquiodelosperros.weebly.com/la-biblioteca-de-alonso-quijano/los-deslindes#comments]]></comments><pubDate>Fri, 14 Nov 2025 18:30:00 GMT</pubDate><category><![CDATA[2025]]></category><category><![CDATA[amparo garcia otero]]></category><category><![CDATA[huerga y fierro]]></category><category><![CDATA[los deslindes]]></category><category><![CDATA[santiago a. lopez navia]]></category><guid isPermaLink="false">https://elcoloquiodelosperros.weebly.com/la-biblioteca-de-alonso-quijano/los-deslindes</guid><description><![CDATA[SANTIAGO A. L&Oacute;PEZ NAVIA. DESLINDES(Madrid, Huerga y Fierro, 2025)  por AMPARO GARC&Iacute;A OTERO  &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;La voz de Santiago L&oacute;pez Navia posee remembranzas cl&aacute;sicas que &eacute;l absorbe y recrea con su propio estilo creando un hilo conductor entre nuestras ra&iacute;ces culturales y la poes&iacute;a actual. Es poeta de verso claro, conocedor de las diferentes disciplinas versificadoras, maneja maravillosamente el endecas&iacute;labo y sus sonetos son sen [...] ]]></description><content:encoded><![CDATA[<div class="paragraph" style="text-align:center;"><strong><font size="4">SANTIAGO A. L&Oacute;PEZ NAVIA. <em>DESLINDES</em></font></strong><br />(Madrid, Huerga y Fierro, 2025)<br /><br /></div>  <div class="paragraph" style="text-align:right;"><strong><font size="4">por AMPARO GARC&Iacute;A OTERO</font></strong><br /><br></div>  <div class="paragraph" style="text-align:justify;">&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;La voz de Santiago L&oacute;pez Navia posee remembranzas cl&aacute;sicas que &eacute;l absorbe y recrea con su propio estilo creando un hilo conductor entre nuestras ra&iacute;ces culturales y la poes&iacute;a actual. Es poeta de verso claro, conocedor de las diferentes disciplinas versificadoras, maneja maravillosamente el endecas&iacute;labo y sus sonetos son sencillamente perfectos: no les falta ni les sobra absolutamente nada, brotan de su pluma como el agua de un manantial, cada palabra en su lugar, sin que se perciba ning&uacute;n esfuerzo, ni en la m&eacute;trica ni en la rima. Es un poeta rendido a la poes&iacute;a en todo cuanto contempla, toca, o sencillamente siente. &Eacute;l mismo nos confiesa que la poes&iacute;a le persigue y que el poema se le presenta a&uacute;n sin buscarlo. Creo que fue Miguel &Aacute;ngel Buonarroti quien respondi&oacute; a alguien que le pregunt&oacute; acerca de su capacidad de intuir la escultura dentro del bloque de piedra que la escultura est&aacute; ah&iacute; y el escultor se limita a retirar lo que sobra. Pues algo as&iacute; me atrever&iacute;a a decir del poema: est&aacute; ah&iacute;, en lo cotidiano, simplemente hay que quitarle a la vida lo que le sobra y el poema estar&aacute; servido.<br />&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; El autor se nos muestra perito en la dura tarea de vivir, pese a que, a la vista est&aacute;, le queda tiempo de sobra para exprimir de la vida nuevas y prometedoras vivencias. Pretende hacernos creer que su vida ha entrado en esa fase en la que uno se convierte en contable de s&iacute; mismo, y se lo aceptaremos a condici&oacute;n de que nos prometa regresar con un <em>Deslindes II</em>, porque a&uacute;n est&aacute; en esa edad en que los recuerdos empiezan a te&ntilde;irse de dorado sin alcanzar todav&iacute;a el tono del oro a&ntilde;ejo.<br />&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp;<em>Deslindes</em>, como su propio nombre indica, se&ntilde;ala una f&oacute;rmula para marcar terreno, un espacio del que el autor no pretende adue&ntilde;arse, pues seg&uacute;n su propia opini&oacute;n, esto de nadie era antes de que &eacute;l llegara y de nadie ser&aacute; cuando &eacute;l se vaya. El poeta se limita a marcar las lindes que circundan su propia experiencia: un &laquo;estoy aqu&iacute;&raquo;, &laquo;este es el lugar que mi vida ocupa&raquo;, &laquo;este soy yo&raquo; y siempre acompa&ntilde;ado por mi circunstancia de poeta que nunca me abandona.<br />&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;L&oacute;pez Navia es un poeta ameno, que escribe desde s&iacute; mismo pero muy consciente de que existe un &ldquo;otro&rdquo; en el lado opuesto: el lector, imprescindible para conformar el t&aacute;ndem literario. En cierta forma sugiere la necesidad de una respuesta. No se conforma con recibir su propio eco, sino que comparte cuanto escribe como quien ofreciera una parte del racimo de su propia vi&ntilde;a. Despierta el pensamiento y lleva a dialogar mentalmente con el poema. Adem&aacute;s, posee el don de dibujar con la palabra una visualizaci&oacute;n de cuanto describe. Se trata, en l&iacute;neas generales, de &laquo;poemas que se ven&raquo;. Atesora un vocabulario ampl&iacute;simo y enriquecedor para el lector. Provoca colores y aromas a partir del milagro de la palabra escrita.<br />&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;A lo largo de su extensa obra el poeta nos ha venido ofreciendo una visi&oacute;n compartida de algo que vive dentro de todos nosotros: la infancia como patria imperecedera, la familia y los paisajes que la adornan, el amor, la alegr&iacute;a, la nostalgia y algo distinto y esencial: el humor. Si dif&iacute;cil es la disciplina po&eacute;tica, mucho m&aacute;s lo es el hecho de mezclar humor y poes&iacute;a, y este rasgo genial siempre est&aacute; presente en la personalidad de L&oacute;pez Navia.<br></div>  <div class="wsite-spacer" style="height:50px;"></div>  <div><div class="wsite-multicol"><div class="wsite-multicol-table-wrap" style="margin:0 -15px;"> 	<table class="wsite-multicol-table"> 		<tbody class="wsite-multicol-tbody"> 			<tr class="wsite-multicol-tr"> 				<td class="wsite-multicol-col" style="width:62.994350282486%; padding:0 15px;"> 					 						  <div><div class="wsite-image wsite-image-border-none " style="padding-top:10px;padding-bottom:10px;margin-left:0;margin-right:0;text-align:center"> <a> <img src="https://elcoloquiodelosperros.weebly.com/uploads/2/5/3/3/25330873/deslindes_orig.jpg" alt="Foto" style="width:auto;max-width:100%" /> </a> <div style="display:block;font-size:90%"></div> </div></div>   					 				</td>				<td class="wsite-multicol-col" style="width:37.005649717514%; padding:0 15px;"> 					 						  <div class="wsite-spacer" style="height:50px;"></div>  <div><div class="wsite-image wsite-image-border-none " style="padding-top:10px;padding-bottom:10px;margin-left:0;margin-right:0;text-align:center"> <a> <img src="https://elcoloquiodelosperros.weebly.com/uploads/2/5/3/3/25330873/santiago-a-l-pez-navia_orig.jpg" alt="Picture" style="width:auto;max-width:100%" /> </a> <div style="display:block;font-size:90%"></div> </div></div>   					 				</td>			</tr> 		</tbody> 	</table> </div></div></div>  <div class="wsite-spacer" style="height:50px;"></div>  <div class="paragraph" style="text-align:justify;">&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;El poemario <em>Deslindes</em> consta fundamentalmente de tres cuerpos y un &mdash;llam&eacute;moslo&mdash; ep&iacute;logo protagonizado por su heter&oacute;nimo Antero Freire, del que hablaremos en su momento. La primera parte del libro se denomina &ldquo;Agenda&rdquo;. Aqu&iacute; el poeta vierte un goteo de sus experiencias a modo de anotaciones grabadas en su memoria con el c&uacute;mulo de los a&ntilde;os; coraz&oacute;n que vive a trav&eacute;s del tiempo hasta que la experiencia desemboca en la libertad; poeta explorador de su propia ruta que canta el ansia de vivir, pregunt&aacute;ndose &laquo;qu&eacute; quedar&aacute; de m&iacute;, de lo que he sido&raquo;; voz que pregona el valor de la resistencia frente a todo, saberse persona entre la gente, a&ntilde;orar d&iacute;as ya lejanos a sabiendas de que el tiempo es el eje que domina la existencia, volviendo la mirada a la contemplaci&oacute;n con un verso que reza: &laquo;Y hay mucho que no hacer de vez en cuando&raquo;.<br />&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;La segunda parte del poemario la titula &ldquo;Tratamiento, Receta, Posolog&iacute;a&rdquo;. Aqu&iacute; el poeta contin&uacute;a dibujando en sus versos los da&ntilde;os del tiempo y plantea un m&eacute;todo de resiliencia frente a ese fantasma silencioso que nos empuja muy a nuestro pesar: la paz interior, el resguardo en los cuarteles de invierno. Nos plantea como soluci&oacute;n concertar un pacto con uno mismo aplicando &laquo;emplastos empapados en paciencia&raquo; y un tratamiento basado en &laquo;Resilientil y Aguantoformo&raquo;, aunque a veces la vida nos sorprende a destiempo y lo mejor que podemos hacer es ponernos un protector para no rompernos las narices. Se trata de subrayar la resistencia del guerrero frente al enemigo inevitable e implacable, pero haci&eacute;ndole frente. El tiempo no perdona, pero no vamos a rendirnos mientras nos queden estrategias.<br />&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; Tambi&eacute;n nos recuerda que a cada d&iacute;a le basta la palabra que le corresponde como si se tratara de una hoja en blanco. Este tratamiento y posolog&iacute;a que el poeta nos aconseja nos sit&uacute;a frente a un hombre maduro y sabio que conoce el pa&ntilde;o con el que se reviste la existencia y valora la sabidur&iacute;a vieja y popular del refranero, pasado por un tamiz de siglos. Quiero destacar el genial soneto que el poeta dedica a sus propias ojeras.<br />&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;El tercer cuerpo del poemario nos presenta el &ldquo;Inventario&rdquo;, un repaso de lo vivido: &laquo;Vivir es caminar, marcar un paso&raquo;; &laquo;y fuimos tan felices sin saberlo&raquo;. Nos introduce el poeta en un ambiente de nostalgia, de la huella que uno deja sobre la huella que dejaron otros, sobre la brevedad, hermosa como la amapola. Luego nos gu&iacute;a y acompa&ntilde;a a trav&eacute;s de una serie de paisajes que conllevan una lectura de la naturaleza, una visi&oacute;n que me retrotrae hacia algunos ecos machadianos: la naturaleza como principio y fin, que a todo da vida y a la que todo regresa. Cabe detenerse en la visi&oacute;n de las peque&ntilde;as cosas, y quiero referirme especialmente a un delicioso soneto, &lsquo;Planto por un bote de mermelada&rsquo;, en el que se condensan la a&ntilde;oranza, el gozo de lo vivido y esa gotita de humor con la que L&oacute;pez Navia sabe sazonar su poes&iacute;a. Llegados a este punto, nos tropezamos con versos que nos zambullen en conceptos esenciales: la a&ntilde;oranza de aquel b&aacute;culo que fue la madre, el triunfo de la naturaleza sobre la civilizaci&oacute;n y la proclamaci&oacute;n de la luz como victoria; la a&ntilde;oranza de la felicidad es est&eacute;ril porque esa felicidad a&uacute;n reside en nosotros. Esperanza: el viento siempre tiene algo que decirnos. El poeta se siente con fuerzas suficientes para recuperarse del da&ntilde;o de haber vivido, como esa hermosa mariposa en noviembre. Hay ruinas que nunca m&aacute;s ser&aacute;n edificios y el balance concluye volviendo de nuevo la vista hacia lo esencial, a lo indestructible y victorioso. Estas conclusiones me recuerdan el viaje odiseico hacia &Iacute;taca: partimos de lo que somos para regresar a lo que fuimos, al esp&iacute;ritu que nos aliment&oacute; y nos alimenta.<br></div>  <div class="paragraph" style="text-align:justify;">&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Pasamos ya a la &uacute;ltima parte del poemario que, a modo de ep&iacute;logo, nos hermana con el amigo heter&oacute;nimo Antero Freire, ermita&ntilde;o sabio y audaz en sus conclusiones, vencedor de los diablos que le visitan, siete en total, cada uno blandiendo las maravillas de uno de los pecados capitales, tentadores como hiciera Satan&aacute;s con Cristo en su retiro. Unos diablillos ingenuos que no saben con qui&eacute;n se la juegan, pues el ermita&ntilde;o, encaramado en su cerro, est&aacute; ya de vuelta de todo y a todas las tentaciones replica dejando a los diablillos sin defensa ni respuesta, condenados sin remedio a contentarse con ir a tentar a inmaduros y curiosos que, con pocas luces, suelen dejarse llevar por el colorido de una oferta que a la postre se resuelve en humo. Ese es tal vez el castigo infernal de quienes sucumben a los halagos del diablo: la nada.<br />&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Es imposible resumir en unos folios toda la sabidur&iacute;a y buen hacer de Santiago L&oacute;pez Navia, que vuelca en este poemario un aut&eacute;ntico tratado existencial, entre lo po&eacute;tico y lo did&aacute;ctico, de quien ha vivido y ha sabido exprimir el jugo de lo experimentado para transmitirlo a trav&eacute;s de su verso. Aguardamos su pr&oacute;xima entrega. As&iacute; sea, porque todos sabemos que tiene cuerda para rato.</div>]]></content:encoded></item><item><title><![CDATA[ANOTACIONES A LÁPIZ]]></title><link><![CDATA[https://elcoloquiodelosperros.weebly.com/la-biblioteca-de-alonso-quijano/anotaciones-a-lapiz]]></link><comments><![CDATA[https://elcoloquiodelosperros.weebly.com/la-biblioteca-de-alonso-quijano/anotaciones-a-lapiz#comments]]></comments><pubDate>Tue, 04 Nov 2025 23:00:00 GMT</pubDate><category><![CDATA[2025]]></category><category><![CDATA[anotaciones a lapiz]]></category><category><![CDATA[antonio gomez ribelles]]></category><category><![CDATA[emilio gavilanes]]></category><category><![CDATA[murcia]]></category><category><![CDATA[newcastle]]></category><guid isPermaLink="false">https://elcoloquiodelosperros.weebly.com/la-biblioteca-de-alonso-quijano/anotaciones-a-lapiz</guid><description><![CDATA[EMILIO GAVILANES. ANOTACIONES A L&Aacute;PIZ(Newcastle, Murcia, 2025)  por ANTONIO G&Oacute;MEZ RIBELLES  &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Nos estamos acostumbrando a los verdaderos libros de bolsillo, los que de verdad caben en uno, que varias editoriales trabajan como se&ntilde;a de identidad. Llegan a casa peque&ntilde;os vol&uacute;menes que est&aacute;n demostrando ser una manera muy efectiva que tienen las editoriales de responder a unos tiempos en los que el tiempo (valga la redundancia) [...] ]]></description><content:encoded><![CDATA[<div class="paragraph" style="text-align:center;"><strong><font size="4">EMILIO GAVILANES. <em>ANOTACIONES A L&Aacute;PIZ</em></font></strong><br />(Newcastle, Murcia, 2025)<br /><br></div>  <div class="paragraph" style="text-align:right;"><strong><font size="4">por ANTONIO G&Oacute;MEZ RIBELLES</font></strong></div>  <div class="paragraph" style="text-align:justify;">&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Nos estamos acostumbrando a los verdaderos libros de bolsillo, los que de verdad caben en uno, que varias editoriales trabajan como se&ntilde;a de identidad. Llegan a casa peque&ntilde;os vol&uacute;menes que est&aacute;n demostrando ser una manera muy efectiva que tienen las editoriales de responder a unos tiempos en los que el tiempo (valga la redundancia) parece comprimir la lectura a un tama&ntilde;o menor, pero no a una menor calidad, sino a la b&uacute;squeda, en su concreci&oacute;n, de elevar a la categor&iacute;a de peque&ntilde;os tratados (a la manera de Pascal Quignard) lo que se publica. Siempre los ha habido, es cierto, pero desde hace unos a&ntilde;os editoriales como MUGA, con sus estudios de la imagen, WunderKammer en su colecci&oacute;n &lsquo;Cahiers&rsquo;, EOLAS en su maravillosa colecci&oacute;n &lsquo;De la belleza&rsquo;, o la cercana La nube de piedra en la edici&oacute;n de poes&iacute;a, han recurrrido a estos formatos por est&eacute;tica y estrategia editorial. Ensayo, poes&iacute;a, cuento, miscel&aacute;nea, literatura h&iacute;brida y aforismos. Todo cabe en el peque&ntilde;o formato sin perder rigor ni importancia. Y hoy hablamos de un libro publicado por Newcastle Ediciones, que desde el principio opt&oacute; por un dise&ntilde;o de colecci&oacute;n marcadamente reconocible, de peque&ntilde;o formato, con dise&ntilde;o y portada de Cristina Morano, y con un gran cuidado en la selecci&oacute;n y edici&oacute;n de Javier Castro Florez.<br />&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;El tiempo disponible, o la necesidad de capturar un momento o el pensamiento, nos obliga a los artistas a llevar un cuaderno en un bolsillo, de nuevo el tama&ntilde;o, donde escribimos o dibujamos r&aacute;pidamente aquello que no queremos que se pierda. Porque se pierde. <em>Anotaciones a l&aacute;piz</em> es uno de estos libros que recoge, como su nombre indica, esas escrituras breves, o no tanto, que surgen en momentos diversos, sin necesidad de pertenencia a una narraci&oacute;n o ensayo superior. Evidentemente escritas a mano y a l&aacute;piz, tienen la frescura de lo que se escribe en el momento, o de la carta escrita mientras se toma un caf&eacute;, y se les dota y nos transmiten una sinceridad y honestidad que nos llevan a conocer al autor. Porque lo que se re&uacute;ne en el libro de Emilio Gavilanes nos lleva a lo personal. Las anotaciones son distintas de la autobiograf&iacute;a por m&aacute;s que respondan a presupuestos similares, sobre todo las que recurren a la memoria y los recuerdos del autor, que, como todos, pervive en &eacute;l como mecanismo de presente y futuro. Pero la instantaneidad que da la propia forma de trabajo, de inmediatez sincera, hace que entremos en una conversaci&oacute;n con el autor, cara a cara, y en una conversaci&oacute;n en la que caben las discrepancias y las puntualizaciones; pero esa es la historia del lector.<br />&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Habla Emilio Gavilanes de que la principal virtud de los libros es crear un clima: &laquo;Lo principal, me parece, es que el libro cree un clima en el que nos sentimos a gusto, y ese clima puede ser est&eacute;tico, intelectual, po&eacute;tico, humor&iacute;stico, religioso, emocional, nost&aacute;lgico... el clima es algo parecido al tono. El tono es m&aacute;s importante que el estilo. Se puede escribir con estilos muy diferentes en un mismo tono. Y es el tono el que nos hace digeribles los estilos&raquo;. Esto que defiende es evidente que lo pone en pr&aacute;ctica en sus <em>Anotaciones</em>, es, de hecho, lo que da consistencia a un proceso de captura y registro de lo ef&iacute;mero, conseguir de manera natural aunar en una misma calidad literaria y en un mismo tono textos de muy variada intencionalidad que &eacute;l mismo se ha ocupado de citar. Se usa el t&eacute;rmino fragmento para definir estos textos de extensi&oacute;n variable que en principio no nacen como pertenecientes a una narraci&oacute;n superior, y creo que &eacute;l mismo lo defiende como el m&aacute;s adaptado a los tiempos y al funcionamiento de nuestra mente. No creo que los buenos lectores precisen adaptar su tiempo de lectura a los designios de la actualidad, podr&iacute;a incluso ser al rev&eacute;s, pero si es cierto que, como escritor, Emilio Gavilanes forma parte de los autores que conciben su literatura como una constante observaci&oacute;n del mundo, &laquo;una especie de mirador desde el que observar el mundo exterior y un mundo interior en el que cualquiera se puede reconocer&raquo;, como se dice en la contraportada. Es una constante en la actividad del escritor el dejar constancia de lecturas, recuerdos, observaciones, reflexiones, que corresponden a la vida diaria y a un mundo interior m&aacute;s elevado, y son, por lo tanto, fragmentos de un <em>continuum</em> literario, que podr&aacute;n ser recogidos o no (en este caso s&iacute;), pero pertenecen a esa obra art&iacute;stico-literaria global. La estructura del libro es una pura sucesi&oacute;n de textos, tanto da si son en sucesi&oacute;n cronol&oacute;gica o se ha trabajado el orden para la edici&oacute;n, pero no hay t&iacute;tulos ni cap&iacute;tulos tem&aacute;ticos. Los fragmentos aparecen como pueden haber surgido en los cuadernos donde se escribe con ese l&aacute;piz que siempre presenta un cierto car&aacute;cter provisional; hasta hoy, que ya han sido fijados en este libro. Pero seguir usando el l&aacute;piz incluso en la portada sigue manteniendo la posibilidad de que las conclusiones no lo sean, de que se pueda cambiar, borrar o corregir y ampliar. Se&ntilde;ala la persistencia en la raz&oacute;n primera de su registro y su publicaci&oacute;n y en la continuidad de la tarea.<br></div>  <div class="wsite-spacer" style="height:50px;"></div>  <div><div class="wsite-multicol"><div class="wsite-multicol-table-wrap" style="margin:0 -15px;"> 	<table class="wsite-multicol-table"> 		<tbody class="wsite-multicol-tbody"> 			<tr class="wsite-multicol-tr"> 				<td class="wsite-multicol-col" style="width:66.80790960452%; padding:0 15px;"> 					 						  <div><div class="wsite-image wsite-image-border-none " style="padding-top:10px;padding-bottom:10px;margin-left:0;margin-right:0;text-align:center"> <a> <img src="https://elcoloquiodelosperros.weebly.com/uploads/2/5/3/3/25330873/anotaciones-a-l-piz-portada_orig.jpg" alt="Foto" style="width:auto;max-width:100%" /> </a> <div style="display:block;font-size:90%"></div> </div></div>   					 				</td>				<td class="wsite-multicol-col" style="width:33.19209039548%; padding:0 15px;"> 					 						  <div class="wsite-spacer" style="height:50px;"></div>  <div><div class="wsite-image wsite-image-border-none " style="padding-top:10px;padding-bottom:10px;margin-left:0;margin-right:0;text-align:center"> <a> <img src="https://elcoloquiodelosperros.weebly.com/uploads/2/5/3/3/25330873/emilio-gavilanes_orig.jpg" alt="Picture" style="width:auto;max-width:100%" /> </a> <div style="display:block;font-size:90%"></div> </div></div>   					 				</td>			</tr> 		</tbody> 	</table> </div></div></div>  <div><div class="wsite-image wsite-image-border-none " style="padding-top:10px;padding-bottom:10px;margin-left:0;margin-right:0;text-align:center"> <a> <img src="https://elcoloquiodelosperros.weebly.com/uploads/2/5/3/3/25330873/anotaciones-a-l-piz-contraportada_orig.jpg" alt="Foto" style="width:auto;max-width:100%" /> </a> <div style="display:block;font-size:90%"></div> </div></div>  <div><div style="height: 20px; overflow: hidden; width: 100%;"></div> <hr class="styled-hr" style="width:100%;"></hr> <div style="height: 20px; overflow: hidden; width: 100%;"></div></div>  <div class="wsite-spacer" style="height:50px;"></div>  <div class="paragraph" style="text-align:justify;">&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Muchos temas distintos muestran el inter&eacute;s del autor, y no se trata en esta rese&ntilde;a de hacer un registro concienzudo de ellos; est&aacute;n los recuerdos autobiogr&aacute;ficos, las lecturas y referencias cr&iacute;ticas, la reflexiones filos&oacute;ficas y sociales, los relatos recogidos de la historia y la literatura. Y es que, como &eacute;l mismo dice: &laquo;Cuando o&iacute;mos una buena historia estamos deseando contarla nosotros. No nos importa plagiarla... Somos animales mim&eacute;ticos&raquo;. Es Emilio Gavilanes un gran contador de historias, tiene una capacidad literaria de alto nivel, un lenguaje preciso para la finalidad que persigue, sin desvar&iacute;os ni excesos innecesarios. Lo mejor que se puede decir de un escritor es que sus recursos literarios no te invadan la lectura, que la voz no se entrometa, y eso es evidente en este libro. Tambi&eacute;n es notable su capacidad de condensaci&oacute;n para lanzar ideas que obligan a la reflexi&oacute;n del lector. Citar&eacute; una de las m&aacute;s breves: &laquo;Lo mejor de muchos museos es lo que se ve desde las ventanas&raquo;. Toda la carga cr&iacute;tica reunida en una sola frase, que re&uacute;ne tanto la duda sobre la necesidad de algunos museos, sin especificar cu&aacute;les, de la propia idea de museo, de la calidad de lo ah&iacute; reunido o de su importancia, que habla del arte y la belleza, y de si la observaci&oacute;n directa es m&aacute;s importante en algunos momentos que las obras humanas o sus restos. Una sola frase que puede provocar horas de discusi&oacute;n.<br />&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Otra parecida es: &laquo;Uno es m&aacute;s consciente de la vida en el dolor que en la felicidad. Como est&aacute; m&aacute;s vivo es sufriendo&raquo;. De nuevo el choque con lo que parece establecido, con las ideas socialmente preconcebidas. No se trata de estar de acuerdo o no, sino de tener el l&aacute;piz a mano para anotar.<br />&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; El amor a la lectura es notorio, algo com&uacute;n a todos los escritores, &laquo;leer es una forma de escribir&raquo;, y Gavilanes anota gran cantidad de lecturas y autores, le&iacute;dos, citados, comentados, e incluso criticados. Como dice &eacute;l, un lector lleva a cabo la opci&oacute;n activa de elegir un libro y desechar otros, de leer contra determinados libros. De la misma manera que uno elige como acto voluntario la lectura, la elecci&oacute;n de un paisaje o de un momento concreto como cercanos o pura belleza es tambi&eacute;n una elecci&oacute;n activa y voluntaria. El lector y el escritor est&aacute;n unidos en todo el libro. La observaci&oacute;n atenta de la realidad nos lleva al impacto de lo cotidiano, eso que de tan habitual nunca le hace perder su capacidad de asombro, y que necesitar&aacute; dejar escrito como forma de iluminar su mundo. Y es que Gavilanes sabe muy bien del poder de la palabra, del mito y del poder de dar nombres para crear mundo, y de la poes&iacute;a, como demuestran sus libros de haikus.<br />&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; S&iacute; quiero, para terminar, citar un tema recurrente que aparece en el libro que me llama especialmente la atenci&oacute;n, no es extra&ntilde;o que aparezca una y otra vez como una reflexi&oacute;n filos&oacute;fica sobre la propia vida, y es el concepto de tiempo y c&oacute;mo nos adaptamos a su transcurso. No es s&oacute;lo el tiempo cronol&oacute;gico, del que duda, &eacute;se que &laquo;se comporta de manera astuta, y... finge avanzar de manera uniforme&raquo;, sino c&oacute;mo sentimos ese tiempo, desde la percepci&oacute;n del pasado y c&oacute;mo lo alteramos, lo asumimos para formar nuestro presente, algo que har&aacute; notar en sus relatos m&aacute;s autobiogr&aacute;ficos, sino tambi&eacute;n la idea del tiempo como noci&oacute;n biol&oacute;gica, individual, hasta la toma de conciencia de que... &laquo;El presente es eterno, est&aacute; fijo. Y eso no lo desmiente el paso del tiempo. El hecho de que las cosas desaparezcan, se desvanezcan en la nada, ahora lo veo como algo sublime. Es la mayor magia que puede existir. Pero es que adem&aacute;s las cosas mientras son, son para siempre. El ser no tiene tratos con el tiempo&raquo;.<br />&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; Emilio Gavilanes es un autor de gran recorrido y numerosa obra publicada y acostumbrado a trabajar en ese g&eacute;nero que se haya en los l&iacute;mites entre el cuento, el microrrelato, la poes&iacute;a, la novela. Con varios premios en su haber, incluido el XII Premio Setenil, <em>Anotaciones a l&aacute;piz</em> es una buena muestra de su buen hacer y una magn&iacute;fica oportunidad de entrar en su mundo, gracias a Newcastle.<br></div>]]></content:encoded></item><item><title><![CDATA[SERENATA DE HUESOS]]></title><link><![CDATA[https://elcoloquiodelosperros.weebly.com/la-biblioteca-de-alonso-quijano/serenata-de-huesos]]></link><comments><![CDATA[https://elcoloquiodelosperros.weebly.com/la-biblioteca-de-alonso-quijano/serenata-de-huesos#comments]]></comments><pubDate>Tue, 21 Oct 2025 16:30:00 GMT</pubDate><category><![CDATA[2025]]></category><category><![CDATA[antonio aguilar rodriguez]]></category><category><![CDATA[NATXO VIDAL GUARDIOLA]]></category><category><![CDATA[ole]]></category><category><![CDATA[serenata de huesos]]></category><category><![CDATA[valencia]]></category><guid isPermaLink="false">https://elcoloquiodelosperros.weebly.com/la-biblioteca-de-alonso-quijano/serenata-de-huesos</guid><description><![CDATA[NATXO VIDAL. SERENATA DE HUESOS(Ol&eacute;, Valencia, 2025)  por ANTONIO AGUILAR RODR&Iacute;GUEZ  EL LIBRO ES UN ALTAR  &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; Quiz&aacute;s hay pocas lecciones sobre el tiempo tan visuales como la &lsquo;Rima LIII&rsquo; de Gustavo Adolfo B&eacute;cquer. Dos tiempos, dos l&iacute;neas. El tiempo de la naturaleza, c&iacute;clico, &oacute;rfico, donde a lo sumo nos queda el consuelo de nuestra transformaci&oacute;n infinita en cuanto materia; y el tiempo lineal, el de la vid [...] ]]></description><content:encoded><![CDATA[<div class="paragraph" style="text-align:center;"><strong><font size="4">NATXO VIDAL. <em>SERENATA DE HUESOS</em></font></strong><br />(Ol&eacute;, Valencia, 2025)</div>  <div class="paragraph" style="text-align:right;"><strong><font size="4">por ANTONIO AGUILAR RODR&Iacute;GUEZ</font></strong></div>  <div class="paragraph" style="text-align:center;"><font size="4">EL LIBRO ES UN ALTAR</font><br /><br /></div>  <div class="paragraph" style="text-align:justify;">&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; Quiz&aacute;s hay pocas lecciones sobre el tiempo tan visuales como la &lsquo;Rima LIII&rsquo; de Gustavo Adolfo B&eacute;cquer. Dos tiempos, dos l&iacute;neas. El tiempo de la naturaleza, c&iacute;clico, &oacute;rfico, donde a lo sumo nos queda el consuelo de nuestra transformaci&oacute;n infinita en cuanto materia; y el tiempo lineal, el de la vida humana, que viaja del punto A al punto B. Dos tiempos que se cruzan en el poema de B&eacute;cquer, como los enamorados con las golondrinas que vuelven a&ntilde;o tras a&ntilde;o y que coinciden con la linealidad de los amantes que, sin embargo, ya no son los mismos. Tambi&eacute;n es esa la confluencia del padre y del hijo que observan el cometa Halley y comprenden que cuando vuelva, cuando complete su &oacute;rbita, ya no se volver&aacute; a encontrar con ellos.<br />&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Sin embargo, y aunque en <em>Serenata de huesos</em>, en alg&uacute;n momento se hace palpable esta visi&oacute;n de los dos tiempos, se nos abre otra posibilidad, la de la convivencia del tiempo de la vida y del tiempo de la muerte toc&aacute;ndose, imbric&aacute;ndose como dos partes de una misma realidad que conviven o conmueren. Por eso este poemario de Natxo Vidal se envuelve de los altares y de las ofrendas a los muertos, de las catrinas, del sincretismo de las tradiciones prehisp&aacute;nicas americanas y de la cultura cat&oacute;lica. Hay dolor, hay duelo y hay celebraci&oacute;n de la vida que hemos tenido y que tenemos. El libro es un altar, pero un altar de ofrendas, un altar multiforme que vislumbra, se&ntilde;ala, apunta, pero no sentencia, que va de la creencia al escepticismo y les da a los dos su veracidad. &laquo;No recuerdo que nunca / te interesara la resurrecci&oacute;n. / Pensar en el futuro solo / en subjuntivo&raquo;... &laquo;Pues h&aacute;blale, te digo. / Todos lo hacemos, / te lo aseguro, cada cual / a su manera. / Despu&eacute;s, / mientras me marcho, d&aacute;ndote la espalda, / te digo muy bajito, / por si te ayuda, t&uacute; / lo llamas Dios, / Ernesto Cardenal cigarras&raquo;.<br />&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Poco nos queda que hacer salvo vivir el momento, celebrar el instante, convertirlo en palabras que se puedan confundir con el canto de los p&aacute;jaros, &laquo;sus tres peque&ntilde;as s&iacute;labas&raquo; que est&aacute;n tan presentes en el poemario. &laquo;Ya no recuerdo el p&aacute;jaro que fui. Pero igualmente canto&raquo;. Todo libro sobre la muerte es tambi&eacute;n un libro sobre el amor. Natxo Vidal, en su lectura dentro del ciclo de los Lunes literarios, organizado por Alberto Caride, afirm&oacute; que no era solo un libro sobre el duelo, que hab&iacute;a una serie de poemas de amor, un amor tambi&eacute;n hacia nosotros mismos, porque es precisamente de esos muertos que se nos quedan dentro de los que hablamos, de la parte de su muerte que es nuestra tambi&eacute;n, que es nuestra muerte pero tambi&eacute;n nuestra vida, de c&oacute;mo la encajamos y c&oacute;mo releemos nuestra vida en com&uacute;n para aprender quiz&aacute;s la lecci&oacute;n m&aacute;s sencilla y m&aacute;s dif&iacute;cil. El amor y la muerte dialogan, como el padre y el hijo, un di&aacute;logo en ausencia, aunque a la vez muy presente. Lo que pudimos saber y no supimos en su momento. No podemos ser infalibles, nos podemos permitir la melancol&iacute;a, pero no podemos &laquo;no sentir nada&raquo; porque eso &laquo;es lo peor&raquo;.<br />&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; Y tal vez ande equivocado y tengas que leer el libro, esta colecci&oacute;n de poemas identificados con los nombres de huesos &mdash;perforados tal vez, peque&ntilde;os instrumentos musicales&mdash;, con citas al final de los poemas, inmediatamente detr&aacute;s de los t&iacute;tulos entre par&eacute;ntesis. Con citas tachadas y sustituidas por otras. Una vuelta m&aacute;s a la escritura, un juego que es el juego de la vida, que desdramatiza, que nos desubica para que entremos en los poemas de otra manera. En estos poemas que abrazan porque no son solo creaciones, sino que en muchos casos son versiones propias y de otros, tus palabras a las que les ha dado la vuelta, las ha aprovechado a trav&eacute;s de su lectura y las exprime y nos las devuelve y nos sentimos afortunados de que haya hecho eso con un poema nuestro. Porque la poes&iacute;a vista as&iacute; tambi&eacute;n es &oacute;rfica, convierte en palabras a los seres queridos, los salva del olvido, y as&iacute; vuelven de alguna manera a la vida.<br />&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Natxo Vidal es un poeta que ama el lenguaje, que se deja la piel en lo que escribe, que no se conforma con lo previsible. L&uacute;dico e inteligente como en sus relatos y en su novela, <em>Proyecto &Iacute;taca</em>, donde Azor&iacute;n y Sor Juan In&eacute;s de la Cruz conversan. Ha ido publicando una serie de libros de poemas todos reconocibles como suyos pero diferentes entre s&iacute;. Escribe porque habita el mundo a trav&eacute;s de las palabras y de la m&uacute;sica y del cine. Como es un ser vivo, sus libros a veces se solapan unos con otros. <em>Atr&aacute;s no es ning&uacute;n sitio</em>, <em>Sal en los ojos</em>, <em>La ni&ntilde;a que jugaba a la pelota con los dinosaurios</em>, <em>XL</em>, <em>106 palabras</em>, por citar solo algunos.&nbsp; Sus seres queridos, entre los que me gusta pensar que ando, se merecen este libro y &eacute;l se merece que exista la Generaci&oacute;n del 75 y Calamaro, y puestos a fabular, que lo invite a cenar alguna noche.<br></div>  <div class="wsite-spacer" style="height:50px;"></div>  <div><div class="wsite-image wsite-image-border-none " style="padding-top:10px;padding-bottom:10px;margin-left:0;margin-right:0;text-align:center"> <a> <img src="https://elcoloquiodelosperros.weebly.com/uploads/2/5/3/3/25330873/serenata-de-huesos_orig.jpg" alt="Foto" style="width:auto;max-width:100%" /> </a> <div style="display:block;font-size:90%"></div> </div></div>]]></content:encoded></item><item><title><![CDATA[ESPEJO DE MONOS ALUMBRADOS]]></title><link><![CDATA[https://elcoloquiodelosperros.weebly.com/la-biblioteca-de-alonso-quijano/espejo-de-monos-alumbrados]]></link><comments><![CDATA[https://elcoloquiodelosperros.weebly.com/la-biblioteca-de-alonso-quijano/espejo-de-monos-alumbrados#comments]]></comments><pubDate>Sat, 11 Oct 2025 17:00:00 GMT</pubDate><category><![CDATA[2025]]></category><category><![CDATA[andres linares navarro]]></category><category><![CDATA[espejo de monos alumbrados]]></category><category><![CDATA[jose siles]]></category><category><![CDATA[madrid]]></category><category><![CDATA[vitruvio]]></category><guid isPermaLink="false">https://elcoloquiodelosperros.weebly.com/la-biblioteca-de-alonso-quijano/espejo-de-monos-alumbrados</guid><description><![CDATA[JOS&Eacute; SILES. ESPEJO DE MONOS ALUMBRADOS(Vitruvio, Madrid, 2025)  por ANDR&Eacute;S LINARES NAVARRO  &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; Es para m&iacute; un placer y un honor hacer esta rese&ntilde;a del &uacute;ltimo poemario de Jos&eacute; Siles, a quien disfrut&eacute; siendo un jovenc&iacute;simo profesor, como alumno adolescente y actualmente como amigo entra&ntilde;able.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Siles tiene ya una importante y dilatada trayectoria literaria, una  [...] ]]></description><content:encoded><![CDATA[<div class="paragraph" style="text-align:center;"><strong><font size="4">JOS&Eacute; SILES. <em>ESPEJO DE MONOS ALUMBRADOS</em></font></strong><br />(Vitruvio, Madrid, 2025)<br /><br></div>  <div class="paragraph" style="text-align:right;"><strong><font size="4">por ANDR&Eacute;S LINARES NAVARRO</font></strong><br /></div>  <div class="paragraph" style="text-align:justify;">&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; Es para m&iacute; un placer y un honor hacer esta rese&ntilde;a del &uacute;ltimo poemario de Jos&eacute; Siles, a quien disfrut&eacute; siendo un jovenc&iacute;simo profesor, como alumno adolescente y actualmente como amigo entra&ntilde;able.<br />&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Siles tiene ya una importante y dilatada trayectoria literaria, una interesante labor creadora en la que, ineludiblemente, vierte todo el gran bagaje cultural e intelectual que atesora. Sus obras, tanto en prosa como en verso, est&aacute;n llenas de m&uacute;ltiples claves y registros que obligan al lector a profundizar en sus textos, ya que hay una profunda reflexi&oacute;n desde distintos &aacute;mbitos: filos&oacute;fico, antropol&oacute;gico, hist&oacute;rico y psicoanal&iacute;tico, que se entremezclan en una b&uacute;squeda incesante, tratando de entender lo esencial de la existencia en una perpetua indagaci&oacute;n sobre el yo, con una cierta dosis de nihilismo y, al mismo tiempo, con una cierta dosis de iron&iacute;a y humor mordaz.<br />&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Todo esto se completa con una incesante b&uacute;squeda de la palabra y una profunda reflexi&oacute;n sobre el choque de sentimientos y deseos humanos, como el poder, la fama, el sexo, la ambici&oacute;n... Y todo ello, frente a una convivencia reglada que llamamos civilizaci&oacute;n.<br />&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Siles crea una po&eacute;tica de la reflexi&oacute;n, de la evoluci&oacute;n del pensamiento, a trav&eacute;s de los avatares, que forman parte de la historia de la humanidad. Y para &eacute;l la poes&iacute;a es el medio que nos permite ir m&aacute;s all&aacute;, vi&eacute;ndonos reflejados y reconocidos en el pasado y el presente y, qui&eacute;n sabe, quiz&aacute;s en un futuro incierto.<br />&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Como muy bien afirma el profesor D&iacute;ez de Revenga en el pr&oacute;logo, &laquo;Siles tiene una fascinaci&oacute;n por lo irreal, con una multiplicidad de universos que conjuntan reflexiones intensas sobre vida, muerte y destino&raquo;. Tambi&eacute;n alude D&iacute;ez de Revenga a que Siles &laquo;establece un di&aacute;logo inagotable e intenso con sus mentores, selectos y preclaros, con sus lecturas predilectas de mil civilizaciones y poetas, narradores, ensayistas y dramaturgos, que le van entregando pensamientos que, inevitablemente, terminar&aacute; glosando en el poema, surgido al pie de la cita&raquo;.<br />&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Esto me lleva a establecer una correlaci&oacute;n, no puedo evitarlo, con otro enorme poeta, muy querido para m&iacute;, y s&eacute; que tambi&eacute;n admirado por Siles, como es Jos&eacute; Mar&iacute;a &Aacute;lvarez, que, continuamente, establece en sus poemas ese di&aacute;logo. Esta idea la he podido ver reforzada, afortunadamente, por el art&iacute;culo de Mariano Monge en la revista <em>Almiar</em>, en la que deja deslizar que &laquo;quiz&aacute;s en &Aacute;lvarez es donde m&aacute;s relaci&oacute;n tengan estos poemas, empezando por las citas que encabezan gran parte de los poemas, arropando, tanto su forma como su contenido, con una aterciopelada intertextualidad&raquo;.<br />&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; No obstante, estoy muy de acuerdo con Joaqu&iacute;n J. Penalva, en que Siles tiene una voz propia dentro de un panorama en el que abundan las voces intercambiables y modas m&aacute;s o menos pasajeras, proyect&aacute;ndose como un autor &uacute;nico, muy particular, no equiparable a otros autores de nuestro tiempo. Como muy bien afirma Mariano Monge, &laquo;el mono alumbrado&raquo; que se observa embelesado en el espejo, simb&oacute;licamente, encarna la condici&oacute;n del ser humano contempor&aacute;neo: desorientado, deshumanizado y en b&uacute;squeda infructuosa de armon&iacute;a en un mundo dominado por la desolaci&oacute;n y la tecnolog&iacute;a.<br />&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; <em>&nbsp;Espejo de monos alumbrados</em> se estructura en cinco apartados:<br />&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; El primero, que lleva el t&iacute;tulo del poemario, tiene un car&aacute;cter eminentemente antropol&oacute;gico, en el que se desarrolla una s&aacute;tira filos&oacute;fica sobre la evoluci&oacute;n del ser humano.<br />&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; El segundo, con el t&iacute;tulo de &ldquo;Manadero de m&iacute;sticos m&aacute;ntricos&rdquo;, es de car&aacute;cter filos&oacute;fico y m&iacute;stico, donde el poeta se adentra en temas como la muerte, la memoria, el silencio, la naturaleza, lo sagrado o la fugacidad de la existencia.<br />&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; El tercero, &ldquo;Griegos, si a&uacute;n record&aacute;is algo de lo que fuisteis: &iexcl;Saltad!&rdquo;, es una clara referencia a la herencia cl&aacute;sica en nuestra cultura occidental, para lo que el poeta recurre a referentes cl&aacute;sicos y episodios hist&oacute;ricos para reflexionar, con una visi&oacute;n nost&aacute;lgica, sobre la decadencia de un presente que ha olvidado sus ra&iacute;ces.<br />&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;La cuarta parte, &ldquo;Sinfon&iacute;a de hachas y hogueras: versos de alumbrados ajusticiados&rdquo;, hace cumplido homenaje a los heterodoxos: herejes, fil&oacute;sofos, poetas... que desafiaron al poder establecido con sacrificio de su propia vida.<br />&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; La &uacute;ltima parte, &ldquo;Tomando ron bajo las estrellas en la popa del Liricus&rdquo;, sigue esa l&iacute;nea que, desde Homero o Virgilio hasta la actualidad, los poetas han utilizado para narrar y reflexionar sobre los acontecimientos que han marcado a la humanidad.<br />&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;No quiero terminar sin mostrar mi eterno agradecimiento a Jos&eacute; Siles, por ese impagable detalle de dedicarme este poemario y por ese entra&ntilde;able poema, &lsquo;Un griego peregrinando por la calle Saura&rsquo;, que me produjo una profunda emoci&oacute;n.<br></div>  <div class="wsite-spacer" style="height:50px;"></div>  <div><div class="wsite-multicol"><div class="wsite-multicol-table-wrap" style="margin:0 -15px;"> 	<table class="wsite-multicol-table"> 		<tbody class="wsite-multicol-tbody"> 			<tr class="wsite-multicol-tr"> 				<td class="wsite-multicol-col" style="width:60.593220338983%; padding:0 15px;"> 					 						  <div><div class="wsite-image wsite-image-border-none " style="padding-top:10px;padding-bottom:10px;margin-left:0;margin-right:0;text-align:center"> <a> <img src="https://elcoloquiodelosperros.weebly.com/uploads/2/5/3/3/25330873/espejo-de-monos-alumbrados_orig.jpg" alt="Foto" style="width:auto;max-width:100%" /> </a> <div style="display:block;font-size:90%"></div> </div></div>   					 				</td>				<td class="wsite-multicol-col" style="width:39.406779661017%; padding:0 15px;"> 					 						  <div class="wsite-spacer" style="height:50px;"></div>  <div><div class="wsite-image wsite-image-border-none " style="padding-top:10px;padding-bottom:10px;margin-left:0;margin-right:0;text-align:center"> <a> <img src="https://elcoloquiodelosperros.weebly.com/uploads/2/5/3/3/25330873/jos-siles_orig.jpg" alt="Foto" style="width:auto;max-width:100%" /> </a> <div style="display:block;font-size:90%"></div> </div></div>   					 				</td>			</tr> 		</tbody> 	</table> </div></div></div>]]></content:encoded></item><item><title><![CDATA[LA CIUDAD SE DESARMA]]></title><link><![CDATA[https://elcoloquiodelosperros.weebly.com/la-biblioteca-de-alonso-quijano/la-ciudad-se-desarma]]></link><comments><![CDATA[https://elcoloquiodelosperros.weebly.com/la-biblioteca-de-alonso-quijano/la-ciudad-se-desarma#comments]]></comments><pubDate>Fri, 10 Oct 2025 21:00:00 GMT</pubDate><category><![CDATA[2024]]></category><category><![CDATA[bastante]]></category><category><![CDATA[juan santander leal]]></category><category><![CDATA[la ciudad se desarma]]></category><category><![CDATA[marcelo miranda]]></category><category><![CDATA[santiago de chile]]></category><guid isPermaLink="false">https://elcoloquiodelosperros.weebly.com/la-biblioteca-de-alonso-quijano/la-ciudad-se-desarma</guid><description><![CDATA[MARCELO MIRANDA. LA CIUDAD SE DESARMA(Bastante, Serie Papeles p&uacute;blicos, Santiago de Chile, 2024)  por JUAN SANTANDER LEAL  &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;En La ciudad se desarma, el nuevo poemario de Marcelo Miranda, existe, primero que todo, un impulso de decir esto sucedi&oacute;. Sucedi&oacute; tal y tal d&iacute;a del a&ntilde;o 2019 o 2020. Esta voluntad temporal nos interpela y hace brotar una serie de preguntas: &iquest;qu&eacute; est&aacute;bamos haciendo esos d&iacute;as? &iqu [...] ]]></description><content:encoded><![CDATA[<div class="paragraph" style="text-align:center;"><strong><font size="4">MARCELO MIRANDA. <em>LA CIUDAD SE DESARMA</em></font></strong><br />(Bastante, Serie Papeles p&uacute;blicos, Santiago de Chile, 2024)<br></div>  <div class="paragraph" style="text-align:right;"><strong><font size="4">por JUAN SANTANDER LEAL</font></strong><br></div>  <div class="paragraph" style="text-align:justify;">&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;En <em>La ciudad se desarma</em>, el nuevo poemario de Marcelo Miranda, existe, primero que todo, un impulso de decir esto sucedi&oacute;. Sucedi&oacute; tal y tal d&iacute;a del a&ntilde;o 2019 o 2020. Esta voluntad temporal nos interpela y hace brotar una serie de preguntas: &iquest;qu&eacute; est&aacute;bamos haciendo esos d&iacute;as? &iquest;A qu&eacute; est&aacute;bamos atentos? &iquest;C&oacute;mo los recordamos hoy? A lo largo del libro se despliega un car&aacute;cter eventual, una indagaci&oacute;n de m&uacute;ltiples aristas centrada en determinados acontecimientos: el estallido social o revuelta de octubre de 2019, y la posterior pandemia de COVID-19, que trajo una gran cantidad de muertes y largas cuarentenas durante 2020.<br />&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Aunque no nos demos cuenta, vivimos en un mundo donde todo dato se registra y es susceptible de ser interpretado. Esto es de gran importancia al abordar la emergencia clim&aacute;tica y ambiental, como en la primera secci&oacute;n del poemario, especialmente en el texto &lsquo;Orden de los d&iacute;as&rsquo;. Hoy podemos concentrarnos en cualquier informaci&oacute;n, en la m&aacute;s f&uacute;til o en la m&aacute;s tr&aacute;gica. En este sentido, este poema hace que dirijamos nuestra atenci&oacute;n hacia el alarmante aumento de las temperaturas m&aacute;ximas en Chile, en febrero de 2019. Este movimiento es clave, puesto que en el mundo labrado por este poemario, el texto puede portar teor&iacute;a o dato, formando un contrapunto entre la observaci&oacute;n que caracterizamos como meditativa o rom&aacute;ntica, y aquella propia de las ciencias. En <em>La ciudad se desarma</em> estos datos alarmantes ingresan y se hacen parte de los poemas, bajo principios compositivos que podr&iacute;amos identificar en influyentes representantes de la tradici&oacute;n anglosajona del Siglo XX como Ezra Pound o Gary Snyder.<br />&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Otra de las atm&oacute;sferas desplegadas en el conjunto es la de los meses previos a la revuelta de octubre de 2019. Un mes antes de los acontecimientos, el autor piensa en Charles Baudelaire, lo traduce y lo imagina como un transe&uacute;nte punk en Santiago, mientras piensa en la evasi&oacute;n: un movimiento paradigm&aacute;tico de lo que podr&iacute;amos llamar una po&eacute;tica moderna &mdash;situarse en medio del ajetreo de la gran ciudad y desarticularlo para sentirse en otro lugar, aislado, pero con el poder de contemplar y comprender determinada situaci&oacute;n&mdash;. Esta actitud fundacional de la poes&iacute;a moderna est&aacute; a&uacute;n vigente, y aqu&iacute; se despliega a trav&eacute;s de una doble visi&oacute;n rom&aacute;ntico-cient&iacute;fica identificable como un principio compositivo a lo largo del libro. Lo interesante en <em>La ciudad se desarma</em> es que esta evasi&oacute;n o b&uacute;squeda m&aacute;s all&aacute; de lo individual, deriva y se ensancha en busca de una conciencia planetaria (esto, tal vez, siguiendo la hip&oacute;tesis de Gaia) en la que muchas cosas est&aacute;n sucediendo a nivel clim&aacute;tico o natural m&aacute;s all&aacute; de nuestra percepci&oacute;n pero, al mismo tiempo, m&aacute;s ac&aacute;, en nuestra experiencia como parte de un superorganismo vivo llamado planeta Tierra:<br></div>  <div class="wsite-spacer" style="height:50px;"></div>  <div><div class="wsite-multicol"><div class="wsite-multicol-table-wrap" style="margin:0 -15px;"> 	<table class="wsite-multicol-table"> 		<tbody class="wsite-multicol-tbody"> 			<tr class="wsite-multicol-tr"> 				<td class="wsite-multicol-col" style="width:58.61581920904%; padding:0 15px;"> 					 						  <div><div class="wsite-image wsite-image-border-none " style="padding-top:10px;padding-bottom:10px;margin-left:0;margin-right:0;text-align:center"> <a> <img src="https://elcoloquiodelosperros.weebly.com/uploads/2/5/3/3/25330873/la-ciudad-se-desarma_orig.jpg" alt="Foto" style="width:auto;max-width:100%" /> </a> <div style="display:block;font-size:90%"></div> </div></div>   					 				</td>				<td class="wsite-multicol-col" style="width:41.38418079096%; padding:0 15px;"> 					 						  <div class="wsite-spacer" style="height:50px;"></div>  <div><div class="wsite-image wsite-image-border-none " style="padding-top:10px;padding-bottom:10px;margin-left:0;margin-right:0;text-align:center"> <a> <img src="https://elcoloquiodelosperros.weebly.com/uploads/2/5/3/3/25330873/marcelo-miranda_orig.jpg" alt="Picture" style="width:auto;max-width:100%" /> </a> <div style="display:block;font-size:90%"></div> </div></div>   					 				</td>			</tr> 		</tbody> 	</table> </div></div></div>  <div class="wsite-spacer" style="height:50px;"></div>  <div class="paragraph"><em>Parece un domingo tranquilo pero en el fondo tras de m&iacute;</em><br /><em>los &aacute;rboles y los bosques en las laderas se secan</em><br /><em>no pudiendo hacer nada por ellos desde aqu&iacute;</em><br />&nbsp;<br /><em>Cuesta entender lo que nos est&aacute; pasando hoy</em><br /><em>bajo esta incertidumbre de tiempo y clima</em><br /><em>bajo esta sociedad hirviente</em><br />&nbsp;<br /><em>Parto al mercado a buscar frutos de un a&ntilde;o que no ocurri&oacute;</em><br /><em>forzando al m&aacute;ximo la existencia de estabilidad</em><br />&nbsp;<br /><em>Estabilidad ef&iacute;mera</em><br /><em>como los &aacute;rboles que se secan en la cordillera</em><br /><em>que parece ir en una retirada definitiva </em><font size="1">(1)</font><br></div>  <div class="paragraph" style="text-align:justify;">&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;M&aacute;s adelante, en la secci&oacute;n &ldquo;Colapsos&rdquo; se produce el encuentro con el otro en clave sentimental, en un contexto de muchedumbre y tumulto propio de los &uacute;ltimos meses de 2019 en Chile, y aparece una de las frases con m&aacute;s fuerza en el poemario, adjudicada a este otro sujeto con quien se comparte el momento hist&oacute;rico: &laquo;mi mirada no se detiene con el tiempo&raquo;. Estos poemas centrales, que esbozan un v&iacute;nculo amoroso, configuran otra de las formas de establecer un enlace entre hablante y mundo, y donde se construye el mayor de los puentes &mdash;a mi juicio&mdash; en la relaci&oacute;n entre observaci&oacute;n y acci&oacute;n participativa que recorre este libro. La experiencia amorosa, armada y desarmada entre certeza y sorpresa es el n&uacute;cleo de esta poes&iacute;a, cuya destreza radica en trasladar su materia desde lo te&oacute;rico-cient&iacute;fico a lo experiencial-emotivo, de una manera cuidada, inteligente y novedosa.<br></div>  <div><div style="height: 20px; overflow: hidden; width: 100%;"></div> <hr class="styled-hr" style="width:100%;"></hr> <div style="height: 20px; overflow: hidden; width: 100%;"></div></div>  <div class="paragraph" style="text-align:left;"><font size="1">(1) &lsquo;Al fondo los &aacute;rboles se secan&rsquo;. P&aacute;g. 26.</font><br></div>]]></content:encoded></item><item><title><![CDATA[LA BALLENA AZUL]]></title><link><![CDATA[https://elcoloquiodelosperros.weebly.com/la-biblioteca-de-alonso-quijano/la-ballena-azul]]></link><comments><![CDATA[https://elcoloquiodelosperros.weebly.com/la-biblioteca-de-alonso-quijano/la-ballena-azul#comments]]></comments><pubDate>Tue, 07 Oct 2025 20:30:00 GMT</pubDate><category><![CDATA[2025]]></category><category><![CDATA[antonio gomez ribelles]]></category><category><![CDATA[Jekyll & Jill]]></category><category><![CDATA[la ballena azul]]></category><category><![CDATA[raul quinto]]></category><category><![CDATA[zaragoza]]></category><guid isPermaLink="false">https://elcoloquiodelosperros.weebly.com/la-biblioteca-de-alonso-quijano/la-ballena-azul</guid><description><![CDATA[RA&Uacute;L QUINTO. LA BALLENA AZUL(Jekyll &amp; Jill, Zaragoza, 2025)  por ANTONIO G&Oacute;MEZ RIBELLES  &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;La ballena azul es roja.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; La portada dice La ballena azul, pero la portada muestra el dibujo de una ballena roja.&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;El texto dice La ballena azul, pero las palabras son blancas.&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&iquest;D&oacute;nde est&aacute; el azul? &iquest; [...] ]]></description><content:encoded><![CDATA[<div class="paragraph" style="text-align:center;"><strong><font size="4">RA&Uacute;L QUINTO. <em>LA BALLENA AZUL</em></font></strong><br />(Jekyll &amp; Jill, Zaragoza, 2025)<br /><br></div>  <div class="paragraph" style="text-align:right;"><strong><font size="4">por ANTONIO G&Oacute;MEZ RIBELLES</font></strong><br /><br></div>  <div class="paragraph" style="text-align:justify;"><em>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;La ballena azul es roja</em>.<br />&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; La portada dice <em>La ballena azul</em>, pero la portada muestra el dibujo de una ballena roja.<br />&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;El texto dice <em>La ballena azul</em>, pero las palabras son blancas.<br />&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&iquest;D&oacute;nde est&aacute; el azul? &iquest;Cu&aacute;l es ahora la verdad?: &laquo;La ballena azul no es azul, su color es otro para el que no se tiene nombre. Por eso es inmensa, inabarcable, m&aacute;s grande que cualquiera de las palabras que contiene el mundo. La realidad es una prisi&oacute;n, pero no para una ballena. Est&aacute;s mirando a los ojos a la verdad&raquo;.<br />&nbsp;<br />&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; <em>&nbsp;&iquest;Est&aacute;s ah&iacute;?</em><br />&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Podr&iacute;amos esperar del nuevo libro de Ra&uacute;l Quinto algo de continuidad con el anterior, pero Quinto tiene la necesidad de enfrentarse a los libros que escribe de manera tan responsable con la historia a la que se enfrenta, con tanta implicaci&oacute;n, que no es posible esperar continuidad sino todo lo contrario, una manera tan nueva de contar que nos d&eacute; el golpe al principio y nos embargue al momento siguiente. El &eacute;xito de <em>Martinete del rey sombra</em> podr&iacute;a llevarle a seguir en una l&iacute;nea que arrastrar&iacute;a a esos lectores a los que hab&iacute;a llegado, pero es m&aacute;s importante que la escritura conviva con el relato, que la forma se adecue a un relato, que el autor busque la forma necesaria que debe acompa&ntilde;ar a la perfecci&oacute;n el sentido del nuevo libro. Lo plantea as&iacute;, lo hace, lo consigue y se agradece el compromiso. De &eacute;l hab&iacute;a le&iacute;do la poes&iacute;a de <em>La piel del vigilante</em> y <em>La lengua rota</em>, poes&iacute;a imperdible para comprender hasta qu&eacute; punto hay implicaci&oacute;n entre forma y contenido y c&oacute;mo esa poes&iacute;a aparece en la prosa de sus libros posteriores, con p&aacute;ginas magn&iacute;ficas incluso en un libro como el que tratamos hoy, enfrentado al terror individual y colectivo y a sus efectos. Ya en prosa entramos en el prodigio de <em>La canci&oacute;n de NOF4</em>, y en el multipremiado y conocido por todos <em>Martinete del rey sombra</em>, que te hace cambiar la manera de ver sitios como la plaza de Bib-Rambla, o el Arsenal de Cartagena. En cada uno hay un tratamiento distinto y adecuado a su tema, acerc&aacute;ndose a la biograf&iacute;a, a la novela hist&oacute;rica, a la identificaci&oacute;n en ocasiones, estilo h&iacute;brido, pero siempre con una gran calidad en el lenguaje, una escritura perfecta en cada l&iacute;nea, sin que nada sobre, con lo suficiente para dar el golpe que dan las im&aacute;genes po&eacute;ticas, y con el compromiso pol&iacute;tico que le mueve.<br />&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; Hoy hablamos de <em>La ballena azul</em>, que trata el tema del tristemente famoso &ldquo;juego&rdquo;, por decirlo de alguna manera, que se hizo viral en la d&eacute;cada de 2010 en redes ocultas de internet y que cost&oacute; la vida a varios adolescentes por seguirlo hasta el final. Pero lo he dicho mal, porque no &ldquo;trata&rdquo; del juego, sino que &ldquo;es&rdquo; el juego. La estructura del libro corresponde a 50 conversaciones que corresponden a las 50 noches de juego y a las &oacute;rdenes e im&aacute;genes enviadas por el personaje escondido en el nombre de <em>Voltaire en rojo</em>, arrastr&aacute;ndote siempre en el camino destructivo del miedo, el da&ntilde;o, el dolor, para superar el miedo, el da&ntilde;o, el dolor. Porque &laquo;el cuerpo es una trampa&raquo;, porque la realidad no es verdad y la ficci&oacute;n siempre es real.<br />&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; Durante el recorrido por esas cincuenta noches, porque siempre es la noche y el insomnio la envoltura necesaria, Ra&uacute;l Quinto nos narrar&aacute; casos reales, de miedo y terror real, de violencia extrema, de accidentes mortales conocidos, de supersticiones e hipersticiones, de bulos, de Dios, de morsas, hombres conejo, asesinatos, im&aacute;genes que son siempre verdaderas como im&aacute;genes pero que nacieron como ficci&oacute;n. Y todo con un lenguaje r&aacute;pido y envolvente que no te deja soltar el juego por m&aacute;s que te invada el desasosiego, por m&aacute;s que te embargue el terror. Entonces tenemos que reconocer que s&iacute;, que es un libro de terror. H&iacute;brido, pero de terror. Y entre todas estas &oacute;rdenes de la noche, incluido en ellas, est&aacute; la cr&iacute;tica feroz de un sistema que nos tiene sujetos con el miedo como atadura.<br></div>  <div class="wsite-spacer" style="height:50px;"></div>  <div><div class="wsite-multicol"><div class="wsite-multicol-table-wrap" style="margin:0 -15px;"> 	<table class="wsite-multicol-table"> 		<tbody class="wsite-multicol-tbody"> 			<tr class="wsite-multicol-tr"> 				<td class="wsite-multicol-col" style="width:66.242937853107%; padding:0 15px;"> 					 						  <div><div class="wsite-image wsite-image-border-none " style="padding-top:10px;padding-bottom:10px;margin-left:0;margin-right:0;text-align:center"> <a> <img src="https://elcoloquiodelosperros.weebly.com/uploads/2/5/3/3/25330873/la-ballena-azul_orig.jpg" alt="Foto" style="width:auto;max-width:100%" /> </a> <div style="display:block;font-size:90%"></div> </div></div>   					 				</td>				<td class="wsite-multicol-col" style="width:33.757062146893%; padding:0 15px;"> 					 						  <div class="wsite-spacer" style="height:50px;"></div>  <div><div class="wsite-image wsite-image-border-none " style="padding-top:10px;padding-bottom:10px;margin-left:0;margin-right:0;text-align:center"> <a> <img src="https://elcoloquiodelosperros.weebly.com/uploads/2/5/3/3/25330873/ra-l-quinto_orig.jpg" alt="Picture" style="width:auto;max-width:100%" /> </a> <div style="display:block;font-size:90%"></div> </div></div>   					 				</td>			</tr> 		</tbody> 	</table> </div></div></div>  <div class="wsite-spacer" style="height:50px;"></div>  <div class="paragraph" style="text-align:justify;"><em>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Te leo - Me lees</em>.<br />&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;El comienzo del cap&iacute;tulo <em>Uno</em> son dos palabras: &laquo;Te leo&raquo;. Dos palabras que declaran la intenci&oacute;n de la lectura y la intenci&oacute;n de que desde esas dos primeras palabras le&iacute;das no seas un lector desde fuera, sino un protagonista de la <em>novela</em>, porque te leen a ti. Lees dos palabras y est&aacute;s dentro, ya eres t&uacute; el que va a actuar, el que va a pensar, el que va a sufrir todo el miedo y el terror que va a aparecer.<br />&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Pero pasa al cap&iacute;tulo <em>Dos</em> y otras dos palabras te colocan de nuevo en la postura del lector, tus manos sujetan el libro, tus ojos se llenan de palabras: &laquo;Me lees&raquo;. A partir de ahora eres el lector, pero sigues dentro porque alguien te lee. La identificaci&oacute;n del lector con el participante en el juego de la Ballena Azul es inevitable. Tus respuestas no aparecen, s&oacute;lo a ti te hablan y s&oacute;lo a ti te van a mostrar esas im&aacute;genes. Lo que tu pienses, lo que te produzca esta realidad, solo t&uacute; lo sabes.<br />&nbsp;<br />&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; <em>&nbsp; &nbsp; Todo es mentira y todo puede ser verdad</em>.<br />&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;El enfrentamiento entre ficci&oacute;n y la realidad es constante, sobre todo para los que creen en una realidad basada en los medios y en una transmisi&oacute;n disparatada a trav&eacute;s de redes. Todo lo que de bueno nos vend&iacute;an acerca del control de la informaci&oacute;n se ha convertido en una gran capacidad de manipulaci&oacute;n. El bulo est&aacute; a la orden del d&iacute;a como juego y como m&eacute;todo, y el concepto de hiperstici&oacute;n, una total ficci&oacute;n que, utilizando la red como v&iacute;a de expansi&oacute;n, se convierte en real porque as&iacute; es tratada por sus seguidores y propagadores (&ldquo;Cu&aacute;ntos quieren creer y creen&rdquo;). No creer en la realidad, estar m&aacute;s c&oacute;modo en la ficci&oacute;n hasta el punto de hacerla verdad, negar a unos por creer que te mienten para creer a otros que te mienten, y obedecer hasta el final.<br />&nbsp;<br />&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; <em>&nbsp; &nbsp; Miedo</em>.<br />&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Una sociedad entera tiene miedo, tenemos todo un cat&aacute;logo de miedos para elegir, un abanico extraordinario en el que seguro encontrar&aacute;s el que te hace m&aacute;s vulnerable y m&aacute;s propenso a dejarte cuidar por aquellos interesados en crear el miedo, el miedo paralizante: &laquo;S&eacute; que tienes miedo. Y qui&eacute;n no lo tiene. Sabes que quieren que vivas asustado y que busques amparo en aquellos que te venden el miedo&raquo;.<br />&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; Es este un libro de terror, es el miedo el que dirige todo, es necesario verlo y sufrirlo. &laquo;T&uacute; tienes que ver el miedo todo y hacerle frente&raquo;, aunque el da&ntilde;o sea real y la autolisis y la sugesti&oacute;n el m&eacute;todo. Pero darle la vuelta al miedo para construir el mundo, se convierte en el libro en el mismo proceso de sumisi&oacute;n que se critica.<br />&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; Y es que tambi&eacute;n hay una lectura pol&iacute;tica en este libro de terror, hay una cr&iacute;tica a la sociedad dominante que nos inculca el miedo a todo para hacerte creer que hay otros necesarios para protegerte, hay cr&iacute;tica a la explotaci&oacute;n laboral, a la capacidad genocida de sociedades empujadas al miedo al otro, a las bondades del acto suicida, a la manipulaci&oacute;n de la idea de libertad entendida como una obligaci&oacute;n que te dirija a la inacci&oacute;n revolucionaria.<br />&nbsp;<br />&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; <em>&nbsp; &nbsp; &nbsp;Todo lo deciden las palabras que se escriben en tus ojos</em>.<br />&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;En un mundo invadido de im&aacute;genes, construido a trav&eacute;s de las im&aacute;genes que nos llegan e invaden nuestros ojos, que hemos convertido en la manera de abarcar el mundo y su realidad, sin embargo, la palabra es la clave. Quinto se sabe escritor, &eacute;l usa y trata y piensa con palabras. El mundo est&aacute; hecho de palabras que lo describen, por encima de todas las im&aacute;genes. En el libro insiste mucho en esta preeminencia de las palabras, hasta en la definici&oacute;n de Dios: &laquo;4:20. Quien te dice la verdad te miente. S&oacute;lo tienes palabras entre el mundo y tus ojos. T&uacute; me lees y yo te leo&raquo;.<br />&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; En <em>La ballena azul</em> se habla de muchas im&aacute;genes, de hecho son una parte important&iacute;sima en el juego, en descripciones o directamente enviadas por Voltaire en rojo en enlaces. La visualizaci&oacute;n de fotograf&iacute;as o v&iacute;deos a las que se enfrenta el lector como una orden, es un bombardeo de im&aacute;genes que deben recibir tus ojos para enfrentar el miedo, pero que en el libro est&aacute;n narradas con palabras, en esa fortaleza del escritor y del lector que participa en la lectura con la recreaci&oacute;n de las im&aacute;genes en su cabeza, con m&aacute;s fuerza a&uacute;n que en una pel&iacute;cula <em>gore</em>, porque aqu&iacute; todo puede ser verdad. Una apolog&iacute;a absoluta del valor de la escritura, sabedor Quinto de que la clave y el mayor poder est&aacute;n en la palabra escrita y le&iacute;da.<br></div>  <div class="wsite-spacer" style="height:50px;"></div>  <div><div class="wsite-image wsite-image-border-none " style="padding-top:10px;padding-bottom:10px;margin-left:0;margin-right:0;text-align:center"> <a> <img src="https://elcoloquiodelosperros.weebly.com/uploads/2/5/3/3/25330873/lectores-de-ra-l-quinto_orig.jpg" alt="Foto" style="width:auto;max-width:100%" /> </a> <div style="display:block;font-size:90%"></div> </div></div>  <div><div class="wsite-image wsite-image-border-none " style="padding-top:10px;padding-bottom:10px;margin-left:0;margin-right:0;text-align:center"> <a> <img src="https://elcoloquiodelosperros.weebly.com/uploads/2/5/3/3/25330873/quinto_orig.jpg" alt="Foto" style="width:auto;max-width:100%" /> </a> <div style="display:block;font-size:90%"></div> </div></div>  <div class="wsite-spacer" style="height:50px;"></div>  <div class="paragraph" style="text-align:justify;"><em>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&iquest;Me amas?&nbsp; </em><br />&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &iquest;C&oacute;mo es posible que una persona se vea arrastrada noche tras noche a este camino de dolor hacia la muerte cuando basta con apagar un ordenador? Todos pensamos que ser&iacute;amos incapaces de seguir esa locura, pero todos nos hemos podido sentir atados a cosas que nos hac&iacute;an da&ntilde;o a cambio de otras sensaciones. Es la atadura, en este caso, la soledad y la soledad ante una pantalla, donde alguien te muestra un camino y te dice que te quiere salvar de todo lo dem&aacute;s. La clave est&aacute; en esa &uacute;nica pregunta del cap&iacute;tulo Veinte, titulado con definici&oacute;n <em>Una prueba</em>. De nuevo dos palabras, pero s&oacute;lo estas: &laquo;&iquest;Me amas?&raquo;. Esa pregunta clave en las relaciones de pareja, al menos en la mayor&iacute;a, creemos que es limpia, pero en el contexto de un juego de dominio se convierte en una prueba de sumisi&oacute;n. Despu&eacute;s de veinte d&iacute;as es necesario tenerte amarrado, y qu&eacute; mejor manera que llevarte a la sumisi&oacute;n del amor, a la entrega total al otro a trav&eacute;s de la duda y la culpa si no eres capaz de decir que s&iacute;.<br />&nbsp;<br />&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; <em>&nbsp; Poes&iacute;a</em>.<br />&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Ra&uacute;l Quinto es poeta, y la poes&iacute;a no deja de estar en todo lo que escribe. Y sabemos de la extraordinaria calidad de su escritura, de un lenguaje que persigue lo que necesita con gran dosis de compromiso y sin excesos, respondiendo en cada caso a lo esencial, es decir, una escritura po&eacute;tica. Las frases cortas acompa&ntilde;an, pero tambi&eacute;n persiguen el car&aacute;cter hipn&oacute;tico necesario para la posesi&oacute;n, el no dejarte respirar ni pensar. Podr&iacute;amos copiar un cap&iacute;tulo entero, el cuatro, titulado <em>Dibujo</em>, pero dejo aqu&iacute; s&oacute;lo las primeras l&iacute;neas: &laquo;Te veo. &iquest;Te ves t&uacute;? La noche es profunda y alberga errores. Con la luz abisal que desprende tu pantalla debe bastar. Quiero que mires. Quiero que te veas. Que te atrevas. Dibuja una ballena azul. La sutil curva de su espina dorsal. Los pliegues ventrales, interminables y paralelos a lo largo de la garganta. Las aletas del pecho flotando en la nada del folio; la boca inconmensurable, el color azul que no es azul pero brilla contra el cielo y contra el mar&raquo;.<br />&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Para editar este libro es necesaria la implicaci&oacute;n de una editorial comprometida, y Jekyll &amp; Jill nos ha demostrado que lo es y ha vuelto a confiar en Ra&uacute;l Quinto, y viceversa, para publicar este libro tan distinto del anterior. Un libro duro y profundo que precisa de entrega por parte del lector, pero que te arrastra pronto si entras al juego. Un gran libro, muy perturbador, que no te puede dejar indiferente.<br></div>]]></content:encoded></item></channel></rss>